Literatura renacentista: Definición, características, ejemplos y ejercicios

La literatura renacentista supuso en su momento un gran giro a la producción literaria. Los autores, que durante siglos habían visto limitada su creatividad, comenzaron a probar nuevos horizontes. De toda esa experimentación surgió una de las corrientes más ricas que ha dado la historia humana.

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Siendo así, no podemos pasarla por alto. Vamos a dedicar este artículo a conocer en qué consistió la literatura renacentista y quiénes fueron sus exponentes. Como siempre, te dejaremos unos ejemplos de los textos mencionados, además de unos ejercicios muy sencillos para que puedas evaluar lo aprendido.

¿Qué es la literatura renacentista?

La literatura renacentista es la que se produjo durante el Renacimiento.

Recordemos que el Renacimiento fue una etapa que afectó a todas las ramas del arte: la pintura, la escultura, la música y, por supuesto, la literatura. Su espíritu supuso una recuperación del mundo antiguo, que había sido opacado por el cristianismo.

Los escritores encontraron en el mundo grecolatino una fuente de inspiración incomparable. Por esa razón, la literatura renacentista es muy parecida a la antigua, al menos en cuanto a la variedad y la formalidad.

Historia de la literatura renacentista

El origen de la literatura renacentista comienza cuando surge el Renacimiento, a finales del siglo XIV. Por ese entonces, en la ciudad de Florencia la alta sociedad deseaba una forma de arte que le permitiera distinguir a su ciudad.

De esa manera fue como los artistas florentinos se fijaron en el Imperio romano, del cual descendía toda Italia. El arte de Roma representaba una opción perfecta, ya que durante siglos había quedado olvidado debido a que el cristianismo lo consideraba profano.

Empezó entonces el interés en informarse sobre cómo hacían arte los romanos, para poder imitarlos adecuadamente. Esto en un inicio involucró solamente la escultura. Sin embargo, no pasó mucho antes de que la pintura y la literatura también se viesen influidas.

A través de las manifestaciones artísticas romanas, los florentinos conocieron también el estilo griego, dado que este se había terminado uniendo con el de Roma. Esto ocasionó que el arte fuese grecolatino y no exclusivamente romano.

Los escritores, tal como los arquitectos, iniciaron un proceso de búsqueda y aprendizaje de la literatura antigua.

Se fijaron en los géneros antiguos, en la mitología, en el espíritu libre de los griegos y los latinos. Todo eso, como cabe suponer, iba en contra de los modelos literarios de la época, que se ajustaban a la moral cristiana, pero eso no detuvo a los autores.

En realidad, no ocurrió un rechazo absoluto de lo cristiano, como se suele pensar. Simplemente, los escritores aprovecharon la esencia grecolatina en sus propios textos. Esa decisión ocasionó que la literatura viviese un período de esplendor bastante mayor que el de la Edad Media.

Características de la literatura renacentista

Las características que definen a la literatura renacentista se desprenden directamente del interés en el mundo grecolatino y en su revaloración. En consecuencia, son contrarias a las que vimos con la literatura medieval.

Predominancia de lo grecorromano

Lógicamente, esta es la característica más importante de todas. En la literatura del Renacimiento, lo grecorromano tiene tanta presencia como lo cristiano en la medieval. Es su sello de identidad.

Dentro de lo grecolatino debemos incluir principalmente la mitología, porque de ella se derivan todos los elementos: los héroes, las historias, los dioses…

La aceptación de esa cultura supone que ya no se rechaza lo profano, como se había hecho durante la Edad Media. Mitos como el de Hércules o el de los dioses griegos dejan de ser un tema prohibido para convertirse en un referente común.

Eso no significa que el mundo cristiano quedase descartado por completo. Era imposible que pasara algo así, puesto que la Iglesia seguía teniendo poder e influencia en la vida real.

Tan solo se fue aprovechando la cultura clásica en favor del arte. La moral cristiana seguía presente en muchos sentidos. Es más: los autores llegaron a replantear diferentes aspectos del cristianismo desde la perspectiva grecorromana.

Imitación de la literatura clásica

Los escritores renacentistas imitaron los modelos que habían sido protagonistas de la literatura clásica. En otras palabras, recuperaron la forma en la que los griegos y romanos componían los distintos géneros literarios.

Por supuesto, había autores que daban mucha importancia a su propia originalidad, de modo que no podemos decir que la imitación era completa. El escritor se limitaba en función de su propio interés.

Fuera como fuera, la intención de copiar a los clásicos era intentar alcanzar su calidad literaria, que para los renacentistas era superior a la que podían conseguir con los lineamientos de la literatura medieval.

El ser humano como centro

Aunque algunas veces se suele exagerar, el rol del ser humano pasó a ser mucho más importante en la literatura renacentista. No era ya un elemento anclado a los designios divinos, sino un ser cuyo pensamiento debía ser tomado en cuenta.

En ese sentido, podría considerarse que los humanos pasaron a ser el centro de todo.

Anteriormente el centro era Dios y las personas quedaban sujetas a la moral divina. En el Renacimiento se invirtió esa situación, al menos un poco. No obstante, la deidad siguió siendo un factor importante; no fue desechada por completo, como creen algunos.

Este pequeño cambio de mentalidad abrió la puerta a la creación de personajes más profundos. Al mismo tiempo, permitió que la poesía tratara ciertos sentimientos que hasta entonces la tradición no permitía abordar.

Belleza de la naturaleza

Otra de las fuentes en las que se inspiraban los renacentistas era la belleza de la naturaleza. Esta última les parecía un elemento del que se podía partir para componer grandes textos.

Este rasgo es bastante curioso si lo comparamos con la corriente literaria anterior. La naturaleza en sí misma puede ser vista como una fuerza importante y una presencia vital en los acontecimientos.

Sin embargo, desde la perspectiva cristiana ese poder corresponde únicamente a Dios.

Por ende, la naturaleza queda desplazada. Los renacentistas, contrarios a esa visión, respetan su poder creador, el cual se ve reflejado en la belleza que ellos pueden observar en los paisajes.

Temas de la literatura renacentista

A nivel temático, la literatura renacentista fue más amplia que la medieval. No desapareció por completo la idealización, pero sí se dio oportunidad a algunos temas que habían quedado prohibidos en la corriente anterior.

La mitología clásica

La mitología grecolatina es el tema por excelencia de la literatura renacentista. No es de extrañar, considerando que es el pilar fundamental dentro del Renacimiento.

Como sabemos, la mitología es muy extensa; incluye historias de seres humanos, de semidioses, de deidades e incluso de los orígenes del universo. Todas ellas, en mayor o en menor medida, llegaron a ser el centro de algunos textos.

La fidelidad con respecto a las fuentes originales depende del autor.

Hay que recordar que para esa época no se conseguía información tan fácil, así que quienes conocían la mitología eran los que habían podido tener acceso a los libros. Por lo tanto, era posible que algunos escritores se equivocaran con algunos datos.

Pero sucede que muchos escritores, pese a ser conscientes de los mitos fundacionales, decidieron reinterpretarlos según su propia visión. Esto enriqueció las historias e impidió que la literatura renacentista fuese una simple repetición de la antigua.

El amor

El segundo tema por excelencia de esta corriente literaria es el amor. Ciertamente, en la literatura medieval ya tuvo mucha participación, aunque con una perspectiva muy idealizada.

La literatura del renacimiento, en cambio, buscó ser un poco más realista.

Eso no significa que no hubiese una cierta idealización en algunos casos. De hecho, la figura femenina era muy alabada como si fuese un ser celestial. Sin embargo, los renacentistas intentaban demostrar que el amor podía tener un lado malo y también consecuencias negativas.

De esa manera, algunas relaciones amorosas podían comenzar bien y terminar muy mal. Y las que tenían suerte no eran tan irreales como en la corriente literaria anterior.

Las bajas pasiones

Los escritores renacentistas se interesaron también por las bajas pasiones del ser humano. Por ejemplo, el odio y la infidelidad. Temas como este habían sido usados anteriormente, pero siempre con el fin de criticar.

A estos autores les importaba utilizar esas pasiones como base para construir sus textos. Algunos aprovechaban para emitir juicios morales; no obstante, el punto importante para todos era que sirvieran como materia de creación.

Sumado a todo ello, los renacentistas procuraban retratar este tipo de emociones como algo propio de las personas y no como el resultado de una influencia demoníaca. Este planteamiento dio paso a la posibilidad de reflexionar sobre dicho tema.

El mundo pastoril

El mundo del campo tomó mucho protagonismo en la literatura renacentista. En este caso sí podemos hablar de idealización, pues el tema es presentado de un modo muy irreal.

Básicamente, los autores usaban como protagonistas a pastores que vivían amores imposibles en valles y bosques. Todo ello sin retratar demasiado las preocupaciones y los deberes que tendrían en la vida real.

Claro está, no todos los personajes eran pastores. Su ocupación o labor podía variar.

Este tema en particular servía para hablar de la naturaleza, que es la responsable directa de los bosques y ambientes usados en los textos sobre el mundo pastoril. Por consiguiente, suele ser descrita con un lenguaje hermoso y halagador.

Eventos históricos

La historia también sirvió como tema para la composición literaria en el Renacimiento, gracias a que algunos escritores sentían interés por ciertos eventos históricos. Muchos de ellos se relacionaban con la guerra.

Los textos renacentistas que toman hechos de la historia son mayormente narrativos.

En cuanto al grado de fidelidad, nunca es absoluto. No hay una idealización del evento original, aunque es evidente que la perspectiva del autor en cuestión acaba afectando la presentación de los hechos

Sea como sea, esta temática establece un parecido entre la literatura renacentista y la medieval, solo que en esta última la guerra tuvo mucho mayor peso como material para la elaboración de las obras.

Autores y obras de la literatura renacentista

En este apartado debemos hacer una aclaración. Durante el Renacimiento hubo dos clases de autores: los que compusieron varias obras, pero solo una de ellas llegó a trascender; y los que se destacaron con varios textos.

Para abarcar ambas, lo que haremos será hablar tan solo de la obra en el primer caso, mientras que en el segundo nos dedicaremos al autor en sí.

La Celestina

Es una pieza teatral del autor español Fernando de Rojas que apareció alrededor del año 1500. Su nombre real es Tragicomedia de Calisto y Melibea, pero el personaje de Celestina se hizo tan popular que se convirtió en un segundo título para la obra.

El texto se centra en el romance que sostienen Calisto y Melibea, que es facilitado por Celestina.

Todo empieza cuando Calisto se encuentra con Melibea en un jardín. Al instante queda enamorado de ella, aunque su amor no es correspondido. En vista de ello, su sirviente Sempronio le recomienda que pida ayuda a Celestina, una mujer que trabaja como alcahueta.

Celestina logra entrar en contacto con Melibea, quien poco a poco se va enamorando de Calisto. Es así como empiezan a verse a escondidas. Sin embargo, la muerte acaba llegando a todos los personajes:

  • Celestina, que debía repartir el pago o recompensa que Calisto le diera con Sempronio y otro sirviente, se niega a hacerlo. Al faltar a su palabra, los dos criados deciden asesinarla.
  • Calisto, mientras visitaba a Melibea, oye que el criado que estaba acompañándolo es atacado. Decide entonces bajarse del muro donde había estado, para ir a ayudarlo. Sin embargo, se cae por accidente y muere.
  • Melibea, al ver que su amado muere, entra en un estado de desesperación que le hace confesar toda la historia a su padre. Después se suicida arrojándose de la torre.

Esta tragicomedia ha generado muchísimos estudios por las múltiples interpretaciones que se puede hacer de ella. Ciertamente, contiene una intención moralizante acerca de los amores desenfrenados, mas eso no le resta su gran valor literario.

Además de lo anterior, la Celestina es un texto difícil de categorizar. Si bien se ha catalogado como una pieza teatral, algunas acciones de los personajes y la extensión de los diálogos hacen que sea imposible de representar.

William Shakespeare

Está considerado como el autor más universal y conocido de todos los tiempos. Nació en 1564 y murió en 1616. Vivió siempre en Inglaterra; al principio, en Stratford, y luego, en Londres.

Aunque Shakespeare recibió una buena formación desde niño, la situación económica de su familia le impidió ir a la universidad. Pese a ello, la educación que pudo obtener le bastó para construir sus textos con un lenguaje poético y preciso a la vez.

Shakespeare se dedicó a la poesía y al teatro, pero fue este último el que le dio fama mundial.

Para este autor tanto la historia como la mitología funcionaban como materia prima de composición. Al margen de otros rasgos dignos de mencionar, lo más resaltante de toda su producción teatral es la humanidad de los personajes, que supera por mucho a lo que lograron otros dramaturgos de su época.

Ese factor es el que ha inmortalizado las obras y sus protagonistas. De todo este extenso catálogo, las más conocidas son las siguientes cinco:

  • Romeo y Julieta: esta obra se centra en el romance entre Romeo y Julieta, dos personajes que seguramente habrás oído mencionar alguna vez. Ese amor se ve obstaculizado por la rivalidad entre las familias de ambos, motivo por el cual deben idear una manera de estar juntos. Lamentablemente, algunas equivocaciones de su parte acaban haciendo que se suiciden.
  • Hamlet: tiene como protagonista al príncipe Hamlet, hijo del rey Hamlet, quien ha sido traicionado y asesinado por su propio hermano. El rey le pide que vengue su muerte, lo cual plantea un dilema que sufre el príncipe a lo largo de la obra. Esta pieza se destaca por abordar temas como la locura y el miedo a la muerte.
  • Macbeth: en este texto el argumento se centra en el general Macbeth, que decide asesinar a su rey para quedarse con el trono. Lo hace guiado por una profecía que recibe de tres brujas, aunque su sed de poder estaba desde mucho antes. Un personaje que resalta especialmente es la esposa de Macbeth, que representa la maldad femenina y la ambición.
  • Julio César: como puede deducirse del nombre, esta obra se centra en Julio César. No abarca toda su vida, sino la última parte, cuando las aspiraciones que tenía acaban haciendo que otras figuras políticas planeen su muerte. Esta es llevada a cabo por varios personajes, entre ellos Bruto, quien pasa a ser el protagonista del texto.
  • Otelo: este drama está protagonizado por Otelo, un general que se ha casado con la hija de un senador. La historia se va desarrollando con base en varios engaños relacionados con los celos y la infidelidad. Al final Otelo acaba matando a su esposa, creyendo que ha sido infiel; pero luego descubre su inocencia, y se suicida como castigo por lo que ha hecho.

El Decamerón

El Decamerón, publicado en 1353, es la obra maestra del autor italiano Giovanni Boccaccio. Consiste en una recopilación de historias cortas narradas por los diez protagonistas, quienes intentan huir de la peste negra:

  • Pampinea
  • Fiammetta
  • Filomena
  • Emilia
  • Laureta
  • Neifile
  • Elissa
  • Pánfilo
  • Filostrato
  • Dioneo

El libro está dividido en diez jornadas. En cada una de ellas se van desarrollando las narraciones con respecto a un tema en común: el amor con finales tristes, las burlas que se hacen hombres y mujeres, entre otros.

Una de las grandes aportaciones del Decamerón es que popularizó la idea de una narración dentro de otra, concepto que otros autores retomaron después. Es también una excelente crítica hacia la moral y las costumbres de la época.

Por su contenido, este texto fue censurado y prohibido en más de una ocasión. Sin embargo, el impacto histórico hizo que se considerara a Boccaccio como uno de los tres padres de la literatura italiana, junto a Dante Alighieri y Francesco Petrarca.

Garcilaso de la Vega

Garcilaso de la Vega fue uno de los más grandes exponentes del Renacimiento en España. Su vida fue breve, dado que nació en 1501 y murió en 1536; aunque en ese tiempo produjo una cantidad de textos suficiente como para renovar la poesía española.

Más que escritor, Garcilaso fue realmente un militar de su tiempo.

Participó en diversas batallas, como la del asedio de Rodas en 1522. El tiempo lo dedicaba casi por completo a esta vida, pero es posible que ya desde joven hubiese ganado un poco de fama como poeta.

El punto central en la poesía de Garcilaso fue la influencia que recibió de la literatura italiana del Renacimiento. Al conocer el endecasílabo (verso de once sílabas) que usaban los italianos, quedó encantado y decidió incorporarlo al español.

Para ello, optó por un lenguaje que se adaptara a la musicalidad propia del italiano. En cuanto a los temas, se inspiró en la naturaleza y en el amor que sentía por una dama portuguesa llamada Isabel Freyre.

En la bibliografía de Garcilaso, podemos encontrar varias formas poéticas, como el soneto y las elegías. A diferencia de otros autores, su gran obra fue un texto publicado de forma póstuma:

  • Las obras de Boscán con algunas de Garcilaso de la Vega: este libro salió a la luz gracias a Juan Boscán, un íntimo amigo de Garcilaso. Contenía una recopilación de los poemas del autor junto a otros textos del propio Boscán. La poesía fue lo que de verdad destacó, razón por la cual se hicieron muchas ediciones, algunas de las cuales incorporaron poemas extras.

El Orlando furioso

El Orlando furioso es un poema narrativo compuesto por el italiano Ludovico Ariosto. Fue publicado en 1532, luego de que su autor llevara casi treinta años dedicado a revisarlo y perfeccionarlo.

La historia del Orlando furioso trata acerca de Roldán, un caballero del rey Carlomagno que se enamora de la princesa Angélica.

Pero esa es tan solo una de las muchas historias que aparecen en la obra y que se desarrollan de forma paralela. Entre ellas están el romance de Bradamante y Rugero, que se ve obstaculizado, y la guerra de Carlomagno contra Agramante.

A partir de todos esos detalles, se deduce que la historia guarda relación con el mundo de los caballeros. Así es, efectivamente, aunque la intención del autor no era idealizar ese tema —como se hizo en la literatura medieval—, sino plantearlo con una visión irónica.

Asimismo, la extensión del poema es notable: cuenta con 39 500 versos. Pese a esa longitud, Ludovico fue capaz de mantener una armonía y formalidad inigualables en cada parte, con lo cual el Orlando furioso pasó a ser un ejemplo de la expresividad de la lengua italiana.

John Milton

Milton fue un poeta de origen inglés que vivió entre 1608 y 1674. Es uno de los autores renacentistas que partió de los relatos bíblicos y no de la mitología para construir los argumentos de sus textos.

Desde niño John Milton tuvo acceso a una formidable cultura, puesto que su padre le inculcó el gusto por las lenguas y la literatura clásica. A la par, se vio muy influenciado por el cristianismo, lo cual se reflejó en sus obras y en su forma de vida.

La etapa literaria de Milton inició en realidad cuando ya tenía una edad avanzada.

Previamente a ello se había dedicado a la política, la cual le dejaba muy poco tiempo para la poesía. No fue sino hasta que se restableció la monarquía en su país cuando decidió dejar atrás esas obligaciones y centrarse en escribir.

En ese momento ya padecía una ceguera muy avanzada. Por fortuna, no bastó para evitar que compusiera los dos poemas narrativos que lo llevaron a la fama. Ambos reflejan una extraordinaria musicalidad:

  • El Paraíso perdido: apareció en 1667 y es considerado el texto cumbre de Milton. Su historia se centra en la caída de Adán y Eva, a partir de la cual aborda el problema del sufrimiento y de la maldad. El poema busca responder muchas interrogantes, como la razón por la que Dios permite que la humanidad sufra todo tipo de males.
  • El paraíso recobrado: se publicó en 1671. El tema aquí son las tentaciones que Jesús debió soportar por parte del Diablo. No está directamente enlazado con El Paraíso perdido, a pesar de que ambos incluyen temas bíblicos. Algunos críticos consideran que el valor literario de esta obra es menos notable que el de la anterior; aun así, se la incluye entre las obras más importantes de la literatura renacentista de Inglaterra.

Los Lusiadas

Los Lusiadas es un poema del escritor portugués Luis de Camões. Se publicó en el año 1572, y desde entonces ha sido tenido como una de las obras fundacionales de Portugal y del Renacimiento.

El tema central del texto es el viaje que realizó Vasco da Gama a la India en 1497. O al menos eso es lo que parece, ya que el autor va añadiendo otros elementos que también toman un cierto nivel de protagonismo.

Por ejemplo, en el poema se hace referencia al pasado del Imperio portugués con una perspectiva muy halagadora. De igual modo, como en toda obra renacentista, van apareciendo elementos de la mitología clásica: la diosa Venus, el dios Júpiter (Zeus).

Es así como Camões logra unir la historia con los mitos a través de los diez cantos que componen el poema. El resultado estuvo tan bien logrado que el propio rey de entonces, Sebastián I de Portugal, le asignó una pensión para recompensarlo.

Jerusalén liberada

Jerusalén liberada es otro de los grandes poemas italianos del Renacimiento. En este caso el autor es Torcuato Tasso, quien publicó el texto en 1581.

La historia de este poema se desarrolla en Jerusalén, que es considerada la Tierra Santa. El protagonista, Godofredo de Bouillón, intenta recuperarla de manos de los musulmanes. En ello se resume el argumento central, aunque se va desviando mientras avanza la obra.

Lo que en un principio iba a ser un asunto de guerra se ve acompañado de otras tramas que añaden un tono más sentimental. Esta fusión no parecía ser intencional del todo, pero los críticos la atribuyen al carácter esquizofrénico de escritor.

Fuera cual fuera el caso, es indudable que Torcuato Tasso consiguió elaborar una obra llena de subjetividad y elegancia a la vez. Eso hizo que obtuviera el éxito en poco tiempo, hasta el punto de volverse un referente para otros escritores, artistas y corrientes literarias.

Ejemplos de literatura renacentista

La mejor forma de entender las obras que hemos ido comentando es que puedas leerlas. Por lo tanto, te vamos a mostrar algunos fragmentos de cada texto. Hemos procurado elegir los más representativos:

Fernando de Rojas, La Celestina

¡Ay cuitada de mí, en qué lazo me he metido! Que por me mostrar solícita y esforzada pongo mi persona al tablero. ¿Qué haré, cuitada, mezquina de mí, que ni el salir afuera es provechoso, ni la perseverancia carece de peligro? ¿Pues iré o tornarme he? ¡Oh dudosa y dura perplejidad! No sé cuál escoja por más sano: en el osar, manifiesto peligro; en la cobardía, denostada pérdida.

Giovanni Boccaccio, El Decamerón (“Narración cuarta” [traducción de Juan G. de Luaces])

En Lunigiana, pueblo no muy lejano de aquí, había un monasterio antes más abundoso que ahora en frailes y en santidad; y entre ellos figuraba un monje joven, cuyo vigor no habían podido doblegar las austeridades, ayunos y vigilias. Y yendo una vez, a mediodía, mientras sesteaban los otros monjes, por los contornos de la iglesia, que estaba en lugar asaz solitario, diose con una mozuela bastante hermosa, quizás hija de algún labrador de la comarca.

Ludovico Ariosto, El Orlando furioso (traducción de José María Micó)

Diré a la vez de Orlando cierta cosa

que ni en prosa ni en verso ha sido dicha:

quien por hombre tan sabio era tenido

se volvió por amor furioso y loco,

si es que aquella que casi igual me tiene

y que lima mi ingenio por momentos

permite que me sea concedido

el que baste a acabar lo prometido.

William Shakespeare, Hamlet (traducción de José María Valverde)

Ser o no ser, esa es la cuestión: si es más noble para el alma soportar las flechas y pedradas de la áspera Fortuna o armarse contra un mar de adversidades y darles fin en el encuentro. Morir: dormir, nada más. Y si durmiendo terminaran las angustias y los mil ataques naturales herencia de la carne, sería una conclusión seriamente deseable. Morir, dormir: dormir, tal vez soñar. Sí, ese es el estorbo…

Garcilaso de la Vega, “Égloga primera”

El dulce lamentar de dos pastores

Salicio juntamente y Nemoroso,

he de contar, sus quejas imitando;

cuyas ovejas al cantar sabroso

estaban muy atentas, los amores

de pacer olvidadas, escuchando.

Tú, que ganaste obrando

un nombre en todo el mundo,

y un grado sin segundo,

agora estés atento, sólo y dado

al ínclito gobierno del Estado,

Albano; agora vuelto a la otra parte…

William Shakespeare, Macbeth (traducción de José García de Villalta)

Esperad y decidme si poseo

el señorío de Cawdor. Yo soy de Glamis

por muerte de Sinel solo heredero;

mas vive el de Cawdor prósperos días…

¿Ni qué coronas me ofrecéis ni cetros?

¿Quién tan extrañas nuevas os anuncia?

¿O por qué en este páramo desierto

prodigáis de falaces esperanzas

místico, vago y tenebroso acento?

Hablad, hablad.

John Milton, El Paraíso perdido (traducción de Esteban Pujals Fontrodona)

Canta celeste Musa la primera desobediencia del hombre. Y el fruto de aquel árbol prohibido cuyo funesto manjar trajo la muerte al mundo y todos nuestros males con la pérdida del Edén, hasta que un Hombre, más grande, reconquistó para nosotros la mansión bienaventurada. En la secreta cima del Oreb o del Sinaí tú inspiraste a aquel pastor que fue el primero en enseñar a la escogida grey cómo en su principio salieron del caos los cielos y la tierra.

William Shakespeare, Romeo y Julieta (traducción de Pablo Neruda)

¿Cómo el amor con la vista vendada

puede ver el camino que nos lleva?

¿Hoy dónde comeremos? ¡Ah! ¿Una gresca

hubo aquí? No respondas. Lo comprendo.

Hay que hacer mucho por el odio aquí

y hay mucho más que hacer por el amor.

¿Por qué el amor que riñe? ¿El odio que ama?

¡Y de la nada todo fue creado!

¡Vanidad seria! ¡Levedad pesada!

¡Informe caos de agradables formas!

¡Pluma de plomo! ¡Humo que ilumina!

Garcilaso de la Vega, “Elegía primera”

Aunque este grave caso haya tocado

con tanto sentimiento el alma mía,

que de consuelo estoy necesitado,

con que de su dolor mi fantasía

se descargase un poco, y se acabase

de mi contino llanto la porfía,

quise, pero, probar si me bastase

el ingenio a escrebirte algún consuelo,

estando cual estoy, que aprovechase

para que tu reciente desconsuelo

la furia mitigase, si las musas

pueden un corazón alzar del suelo.

John Milton, El Paraíso recobrado (traductor desconocido)

Yo, que en otro tiempo canté el feliz jardín, perdido por la desobediencia de un hombre, voy a cantar ahora el Paraíso, recobrado para la humanidad entera por la firme obediencia de aquel que a rudas pruebas sometido por todo género de tentaciones, humilló al tentador, frustrando sus asechanzas, y convirtió en Edén el salvaje desierto.

William Shakespeare, Otelo (traducción de Ángel-Luis Pujante)

OTELO.— ¿Qué es esto? ¿Cómo ha sido?

¿Nos hemos vuelto turcos, haciéndonos nosotros

lo que el cielo impidió a los otomanos?

Por decencia cristiana, ¡basta de barbarie!

El que ceda a la furia con su acero

desprecia su alma: cae muerto si se mueve.

¡Que calle esa horrible campana! Espanta

el decoro de la isla. ¿Qué ocurre, señores?

Honrado Yago, que pareces muerto de pena,

habla. ¿Quién ha sido? Por tu lealtad te lo ordeno.

Luis de Camões, Los Lusiadas (traducción de Juan de la Pezuela)

También los renombres muy gloriosos

De los Reyes, que fueron dilatando

El Imperio y la Fé, pueblos odiosos

Del África y del Asia devastando;

Y aquellos que por hechos valerosos

Más allá de la muerte ván pasando;

Si el ingenio y el arte me asistieren,

Esparciré por cuantos mundos fueren.

Torcuato Tasso, Jerusalén liberada (traducción de Juan Sedeño)

Al tiempo que el árbol de oriente empieza

A anunciar la venida de la aurora,

Y ella con áureas flores la cabeza,

Y con celestes rosas se colora,

El ejército de armas se adereza,

Y en voz alta, solicita y sonora,

Apercibe a tambores y trompetas

Y anima á sus escuadras ya inquietas.

 

Gofredo con dulcísimo discurso

De sus guerreros el ardor corrige;

Aunque es mas fácil detener el curso

Junto á Caribdis cuando Eolo rige…

William Shakespeare, Julio César (traducción de Javier Alfonso López)

CÉSAR.— ¡La causa es mi voluntad! ¡Que no iré! Esto es bastante para satisfacer al Senado, pero, para vuestra satisfacción particular, os haré saber, pues estimo que es Calpurnia quien me retiene en casa. Anoche soñó que había visto mi estatua, de la cual, como de una fuente de cien aberturas, manaba un raudal de pura sangre, y que muchos intrépidos romanos venían risueños y empapaban sus manos en ella. Y creyendo ver en esto avisos, presagios y peligros inminentes, me ha rogado de rodillas que permanezca hoy en casa.

Ejercicios de literatura renacentista

Ha llegado la hora de que pongas a prueba lo que has ido aprendiendo a lo largo del artículo. Para ello vamos a presentarte una serie de ejercicios muy fáciles de resolver. Presta atención a la dinámica:

En cada ejercicio encontrarás una casilla en blanco que debes rellenar con alguna de las tres opciones que te brindamos. Como es evidente, para elegir bien tienes que tener en cuenta el planteamiento y lo que ya viste en los apartados anteriores.

Tan pronto como hayas resuelto todos los ejercicios, ve a la sección de las respuestas. En ella encontrarás las soluciones de cada uno, y podrás compararlas con tus resultados.

N.ºEjerciciosOpciones
1Uno de los rasgos más fundamentales de la literatura renacentista es que lo _________ tiene una influencia mayor que todo lo demás y sirve como inspiración artística para los escritores.a)francés, b)grecolatino, c)religioso
2La historia de ___________ gira en torno a una mujer que ayuda a dos jóvenes, Calisto y Melibea, quienes están enamorados entre sí.a)“Macbeth”, b)“Hamlet”, c)“La Celestina”
3El Renacimiento se empezó a desarrollar en las últimas décadas del siglo ____. Este movimiento supuso un rompimiento considerable en relación con la ideología y los valores medievales, que habían predominado por casi un milenio.a)XIV, b)XX, c)XII
4Los autores de la literatura renacentista se fijaban en el arte _____________. Para ellos representaba la cúspide a la que debían llegar.a)oriental, b)antiguo, c)medieval
5El Renacimiento se desarrolló originalmente en ____________, una ciudad italiana con una gran importancia en esa época. Posteriormente se trasladó al resto de Europa.a)Castilla, b)Florencia, c)Sicilia
6El autor universal por excelencia es _____________. Esa fama se debe, en buena medida, a que supo elaborar personajes en sus dramas que retratan con una fidelidad extrema las sensaciones y los deseos del ser humano.a)William Shakespeare, b)Giovanni Boccaccio, c)Ludovico Ariosto
7Garcilaso de la vega se vio influenciado por la literatura ___________. De ella pudo aprender el verso endecasílabo, el cual utilizó con gran maestría en sus propios poemas.a)americana, b)alemana, c)italiana
8_________________ habla acerca de la caída de Adán y Eva. Aun cuando el tema en sí es religioso y no se relaciona con lo grecolatino, la obra posee otros elementos que la hacen un texto genuinamente renacentista.a)“El Orlando furioso”, b)“El Paraíso perdido”, c)“Romeo y Julieta”
9“El Decamerón” es una serie de _______________ que tratan las bajas pasiones humanas. Fue compuesto por Giovanni Boccaccio, y representa un tesoro del Renacimiento y de la literatura italiana.a)cuentos, b)dramas, c)novelas
10Contrario a lo que se piensa, ____________ no desapareció durante el Renacimiento. Lo que en verdad pasó es que dejó de ser el único elemento influyente en la cultura y el arte.a)la filosofía, b)la libertad, c)el cristianismo
11Dentro de los textos renacentistas, el mundo pastoril era _______________. Los autores, en lugar de fijarse en retratar las labores reales de los pastores, inventaban que sus protagonistas viviesen historias de amores imposibles.a)rechazado, b)cuestionado, c)idealizado
12Además de la mitología, la ___________ también sirvió como fuente de inspiración para algunos autores del Renacimiento. Sin embargo, la fidelidad de los hechos que plasmaban en las obras variaba según cada uno.a)alquimia, b)historia, c)ciencia
13En el Renacimiento se ___________ hasta cierta medida el papel del ser humano. Anteriormente había sido un simple elemento anclado a la religión, pero en este período sus sentimientos cobraron más importancia.a)priorizó, b)rebajó, c)
14__________ es uno de los dramas más conocidos de Shakespeare. Su trama gira en torno a dos jóvenes que se enamoran y que deben hacer frente a la rivalidad que sostienen sus respectivas familias.a)“Los Lusiadas”, b)“Romeo y Julieta”, c)“Hamlet”
15Un rasgo importante en la literatura de ___________ es que no partía de la mitología en sí para componer sus textos, sino que tomaba inspiración de algunos relatos conocidos de la religión cristiana.a)John Milton, b)William Shakespeare, c)Ludovico Ariosto
16Las pasiones más ________ del ser humano fueron otro de los temas que pudieron ser desarrollados en la literatura renacentista. A veces se usaban para criticar, aunque no se aplica a todos los casos.a)bajas, b)elevadas, c)anticuadas
17En la historia de “Otelo”, el protagonista mata a su ____________. Sin embargo, luego descubre que la razón que lo había impulsado a hacerlo era un engaño.a)madre, b)hija, c)esposa
18_______________, Dante y Petrarca son considerados como los padres de la literatura italiana, debido al aporte que hizo cada uno con sus obras y a la influencia que tuvieron.a)Garcilaso de la Vega, b)Giovanni Boccaccio, c)Torcuato Tasso
19El argumento de _____________ se relaciona con las tentaciones que recibió Jesús por parte del Diablo. A pesar de ser muy bien desarrollado, no fue suficiente como para que la obra superase a su predecesora.a)“El Paraíso recobrado”, b)“Julio César”, c)“El Orlando furioso”
20____________ compuso su obra cumbre a partir de la recuperación de la Tierra Santa. No obstante, acabó incorporando subtramas y otros elementos que no tenían nada que ver con la guerra.a)Giovanni Boccaccio, b)Ludovico Ariosto, c)Torcuato Tasso

Respuestas

N.ºEjercicios
1Uno de los rasgos más fundamentales de la literatura renacentista es que lo grecolatino tiene una influencia mayor que todo lo demás y sirve como inspiración artística para los escritores.
2La historia de “La Celestina” gira en torno a una mujer que ayuda a dos jóvenes, Calisto y Melibea, quienes están enamorados entre sí.
3El Renacimiento se empezó a desarrollar en las últimas décadas del siglo XIV. Este movimiento supuso un rompimiento considerable en relación con la ideología y los valores medievales, que habían predominado por casi un milenio.
4Los autores de la literatura renacentista se fijaban en el arte antiguo. Para ellos representaba la cúspide a la que debían llegar.
5El Renacimiento se desarrolló originalmente en Florencia, una ciudad italiana con una gran importancia en esa época. Posteriormente se trasladó al resto de Europa.
6El autor universal por excelencia es William Shakespeare. Esa fama se debe, en buena medida, a que supo elaborar personajes en sus dramas que retratan con una fidelidad extrema las sensaciones y los deseos del ser humano.
7Garcilaso de la vega se vio influenciado por la literatura italiana. De ella pudo aprender el verso endecasílabo, el cual utilizó con gran maestría en sus propios poemas.
8“El Paraíso perdido” habla acerca de la caída de Adán y Eva. Aun cuando el tema en sí es religioso y no se relaciona con lo grecolatino, la obra posee otros elementos que la hacen un texto genuinamente renacentista.
9“El Decamerón” es una serie de cuentos que tratan las bajas pasiones humanas. Fue compuesto por Giovanni Boccaccio, y representa un tesoro del Renacimiento y de la literatura italiana.
10Contrario a lo que se piensa, el cristianismo no desapareció durante el Renacimiento. Lo que en verdad pasó es que dejó de ser el único elemento influyente en la cultura y el arte.
11Dentro de los textos renacentistas, el mundo pastoril era idealizado. Los autores, en lugar de fijarse en retratar las labores reales de los pastores, inventaban que sus protagonistas viviesen historias de amores imposibles.
12Además de la mitología, la historia también sirvió como fuente de inspiración para algunos autores del Renacimiento. Sin embargo, la fidelidad de los hechos que plasmaban en las obras variaba según cada uno.
13En el Renacimiento se priorizó hasta cierta medida el papel del ser humano. Anteriormente había sido un simple elemento anclado a la religión, pero en este período sus sentimientos cobraron más importancia.
14“Romeo y Julieta” es uno de los dramas más conocidos de Shakespeare. Su trama gira en torno a dos jóvenes que se enamoran y que deben hacer frente a la rivalidad que sostienen sus respectivas familias.
15Un rasgo importante en la literatura de John Milton es que no partía de la mitología en sí para componer sus textos, sino que tomaba inspiración de algunos relatos conocidos de la religión cristiana.
16Las pasiones más bajas del ser humano fueron otro de los temas que pudieron ser desarrollados en la literatura renacentista. A veces se usaban para criticar, aunque no se aplica a todos los casos.
17En la historia de “Otelo”, el protagonista mata a su esposa. Sin embargo, luego descubre que la razón que lo había impulsado a hacerlo era un engaño.
18Giovanni Boccaccio, Dante y Petrarca son considerados como los padres de la literatura italiana, debido al aporte que hizo cada uno con sus obras y a la influencia que tuvieron.
19El argumento de “El Paraíso recobrado” se relaciona con las tentaciones que recibió Jesús por parte del Diablo. A pesar de ser muy bien desarrollado, no fue suficiente como para que la obra superase a su predecesora.
20Torcuato Tasso compuso su obra cumbre a partir de la recuperación de la Tierra Santa. No obstante, acabó incorporando subtramas y otros elementos que no tenían nada que ver con la guerra.

De esa manera terminamos con este post sobre literatura renacentista. Ahora sabes en qué consistió esta corriente literaria y quiénes fueron sus exponentes, así que podrás resolver cualquier pregunta sobre el tema.

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