Literatura antigua: Definición, características, ejemplos y ejercicios

La literatura antigua es posiblemente la corriente literaria que más conoce la mayoría. Eso se debe a su impacto cultural y a que muchos de sus elementos siguen sirviendo de referencia al día de hoy. Por lo tanto, para entender el mundo literario en su plenitud debemos estudiarla a fondo.

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Pues bien, ya va siendo hora de que abordemos ese tema. En este post te dejaremos toda la información que necesitas saber acerca de esta primera etapa de la literatura: su definición, sus características y sus autores más representativos. Todo ello con ejemplos que te permitan apreciar la esencia de cada obra.

¿Qué es la literatura antigua?

La literatura antigua es aquella que se desarrolló entre la Antigüedad y los inicios de la Edad Media.

Para ser más precisos, podemos señalar como punto de partida el siglo VIII a. C., cuando apareció el primer texto homérico (la Ilíada); y como punto final, el siglo V d. C., en el cual se derrumbó el Imperio romano de Occidente.

En consecuencia, la literatura antigua es la primera corriente literaria de la historia. Eso explica claramente su influencia en todas las etapas que vinieron después.

Por supuesto que el establecimiento de esas fechas es algo convencional. Diversos estudios en los últimos tiempos han demostrado que ya antes del siglo VIII hubo manifestaciones literarias. Sin embargo, el período señalado arriba engloba las obras que moldearon la literatura a largo plazo.

Historia de la literatura antigua

Hablar de la historia de la literatura antigua es complejo por muchos motivos. Uno de ellos es la falta de información suficiente, aun cuando en la actualidad contemos con más datos gracias a la investigación de algunos expertos.

Hasta ahora se toma La epopeya de Gilgamesh como el texto literario más antiguo de todos. Pero la historia real de esta corriente comienza en la Antigua Grecia. Allí nacieron los primeros autores de la literatura occidental: Homero, Sófocles, Píndaro, Eurípides y muchos otros.

Durante siglos cada uno de ellos moldeó las bases de los géneros literarios. Posteriormente, cuando Roma se convirtió en el Imperio, tomaron muchas de las bases que ya se habían establecido en Grecia, además de su propia mitología.

La literatura floreció en Roma de una manera distinta.

Más que innovar, los autores romanos se inspiraron en lo que habían hecho los griegos y procuraron perfeccionarlo. Fue entonces cuando el latín alcanzó su máximo nivel de expresividad.

Esa literatura romana vivió su mejor momento con el poeta Virgilio. A este lo siguieron otros autores talentosos unos cuantos siglos, hasta el V. d. C. Fue entonces cuando el Imperio occidental se acabó para siempre y la literatura antigua dio paso a la medieval.

Características de la literatura antigua

La literatura antigua presenta unas características que la diferencian de las corrientes que se desarrollaron después. Muchas de ellas siguen teniendo peso en el mundo literario actual, así que es necesario que las conozcamos:

Equilibrio entre la forma y el fondo

El contraste entre la forma y el fondo ha sido siempre un tema recurrente en todas las corrientes literarias. Cada una de ellas ha planteado una postura propia sobre él.

En el caso de la literatura antigua, la forma y el fondo tienen un valor idéntico.

Los autores se esmeraban en tratar adecuadamente tanto el contenido de sus obras como la manera o estilo de presentarlo. Eso les permitió lograr un equilibrio perfecto en cada texto.

Predominancia del verso

Los textos de la literatura antigua estaban escritos en verso.

Recordemos que el verso se refiere al modo de escribir un texto en líneas separadas, como se ve en el ejemplo siguiente:

  • Es una calle larga y silenciosa.
    Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
    y me levanto y piso con pies ciegos
    las piedras mudas y las hojas secas

En cambio, la prosa es la manera en la que escribimos este post, por ejemplo. Hoy en día es la opción más común, pero no era así en la Antigüedad. En ese entonces el verso se usaba sin excepción en cada género literario:

  • Épica (narrativa)
  • Lírica (poesía)
  • Dramática (teatro)

Eso no significa que los antiguos no conocieran la prosa. Desde luego que sí, aunque no la consideraban un tipo de escritura apta para el arte.

Debemos señalar, por si acaso, que muchas de las obras de esta corriente acaban siendo traducidas en prosa. Esto se debe a que el ritmo en los versos originales se pierde al cambiar de idioma, por lo cual los traductores prefieren escribir el texto en prosa y no en verso.

Uso de las figuras literarias

En la literatura antigua los recursos retóricos o figuras literarias eran un elemento recurrente dentro de los textos. Los autores hacían uso de ellos porque les permitían embellecer el lenguaje y hacerlo más artístico.

Muchos de esos recursos los hemos visto una y otra vez, quizás incluso sin darnos cuenta. Para refrescar nuestra memoria, pasemos a ver algunos:

  • Símil o comparación: “El galope del caballo retumbaba como un trueno”.
  • Hipérbole: “Su grito se oyó hasta en la luna”.
  • Humanización o prosopopeya: “El viento danzaba entre las hojas”.

Podemos apreciar que cada recurso funciona como un adorno del contenido. Gracias a ello, resulta más llamativo y causa placer a los ojos mientras se lee.

Precisamente ese era el objetivo de los autores antiguos.

El uso recurrente de todos esos recursos dio lugar a lo que se conoce como “lenguaje literario” o “lenguaje poético”. Es decir, aquel en el que lo más importante es cómo se presenta el mensaje (de forma adornada) y no el mensaje en sí.

Incorporación de elementos y seres mitológicos

Dentro de la literatura antigua está muy presente la mitología, ya sea griega o romana.

Esta característica se puede apreciar en los seres mitológicos que abundan en los textos y en las referencias a eventos propios de la mitología, entre ellos la batalla entre Zeus y su padre, Cronos.

El factor mitológico, más que un simple capricho de los autores, es el reflejo de la cultura de esa época. Los antiguos se tomaban la mitología como un componente de su realidad, así que era lógico que la incorporasen en sus obras.

Transmisión oral

Aunque suene un poco contradictorio, dado que la literatura es textual, lo cierto es que en esta corriente literaria la transmisión de las obras comenzó siendo a través de lo oral.

Para entenderlo debemos ubicarnos en el VIII a. C. Recordemos que para esa época no existía la industria del papel como la conocemos ahora. Asimismo, los poetas que componían historias preferían recitarlas ante el público en lugar de escribirlas.

En buena medida, ese factor impulsó el uso de algunas figuras literarias y la musicalidad, ya que la combinación entre ambas facilitaba la memorización y, por tanto, era más sencillo aprenderse el poema.

Sea como sea, este factor fue desapareciendo con el paso del tiempo y el desarrollo de la escritura, mas no podíamos pasarlo por alto.

Carácter didáctico o educativo

Otro rasgo importante de la literatura antigua es que tenía un carácter educativo. En otras palabras, servía para instruir a quienes la consumían.

Con “instruir” no nos referimos a adoctrinar ni a nada similar. En realidad, lo que buscaban los antiguos era mantener informadas a las personas de su propia cultura y enseñarles los valores que defendía la sociedad que habitaban.

Por ese motivo, era normal que todas estuvieran al tanto de los mitos y elementos mitológicos que reflejaban las obras. Así pues, la literatura se basaba en la cultura y al mismo tiempo la conservaba.

Temas de la literatura antigua

Como cualquier otra corriente literaria, la literatura antigua incluía temáticas muy recurrentes y que encajan con la mentalidad y la cultura de la época. En este aspecto podemos hablar de tres temas en concreto:

El origen del ser humano

Los antiguos sentían una gran curiosidad por descubrir el origen del ser humano. Esa búsqueda no es exclusiva de ellos, sino que se ha mantenido en todas las etapas de nuestra historia.

En cada una de ellas se ha escogido una vía distinta para resolver el misterio. Si hablamos de la Antigüedad, los autores de entonces recurrieron al mito, que era una forma mística de explicar nuestro origen.

Dentro del mito entran todos los elementos de lo que ahora denominamos “mitología”: dioses, seres divinos, etc. A través de ellos se elaboraba un punto de partida para la sociedad tal como la conocían los griegos o los romanos.

Evidentemente, los escritores no coincidían en todo.

Algunos presentaban diferencias en ciertos hechos o personajes. Sin embargo, había puntos que tenían en común (el papel de Zeus como el dios más poderoso, su batalla contra Cronos, entre otros), y esos fueron los que acabaron construyendo una base sólida para la cultura grecolatina.

El destino

Otro tema recurrente en la literatura antigua es el destino. Este último es visto como el elemento que decide el curso de la vida de todos los humanos.

Además, es un factor del que no se puede escapar.

El hecho de que el destino sea ineludible refuerza la predestinación. Los personajes de las obras pueden actuar como quieren, aunque, sin saberlo, están cumpliendo el papel que ya se les fue asignado. Cualquier intento de cambiarlo termina fracasando.

Irónicamente, ocurre que algunos personajes, al tratar de ir contra su destino, lo cumplen de manera inconsciente. El mejor ejemplo de esto se ve en Edipo rey, obra en la que tanto Edipo como sus padres creen que han podido vencer la predestinación que se les ha anunciado.

Sumado a lo anterior, conviene señalar que casi siempre el destino es funesto, o sea, no suele ser bueno para ningún personaje. Eso, a la vez, les servía a los autores para resaltar la mortalidad del ser humano.

La guerra

La guerra aparece en una infinidad de obras de la Antigüedad. Ya sea que se desarrolle en el texto, ya sea que simplemente se haga mención a ella, es común que tenga un impacto en la historia.

Es fundamental que consideremos el contexto y la época. El asunto de la guerra en sí está cargado para nosotros de un sentido muy negativo por todas sus implicaciones. Pero la visión de los antiguos no era exactamente esa.

Las sociedades griega y latina veían en el tema bélico más el honor y el poder que las consecuencias desastrosas. Por consiguiente, los escritores no lo repudian, sino que lo aprovechan como material para componer.

Podríamos mencionar muchos ejemplos, aunque quizás el más conocido es la Ilíada. Este poema épico gira en torno a los últimos tiempos de la guerra de Troya, y una buena parte del relato sucede dentro del campo de batalla.

Autores y obras de la literatura antigua

En este punto ya conocemos los temas y rasgos que definen a la literatura antigua. Con todo eso en mente podremos apreciar con mayor claridad a los autores que instauraron esta corriente literaria:

Homero

Se estima que vivió alrededor del siglo VIII a. C., aunque todavía hay muchas incógnitas al respecto. Es el poeta por antonomasia y el escritor fundacional de toda la literatura de Occidente.

Los elementos de sus obras, siglos después de haber sido compuestas, siguen siendo usados como referencias por otros autores. Incluso en la misma Antigüedad ya era considerado una eminencia.

Prueba de ello es la Eneida, de Virgilio, que toma inspiración en los textos homéricos.

Así pues, la contribución de Homero a la literatura y a la cultura humana en general es incalculable. Al margen de muchas dudas acerca de quién fue realmente o de si fue más de una persona, no se puede cuestionar su valor histórico.

El gran autor griego se consagró para siempre con dos textos. Cada uno de ellos es en realidad un poema épico o narrativo, y podemos decir que están conectados:

  • La Ilíada: gira en torno a la cólera de Aquiles, que se enfada luego de que Agamenón le robe una prisionera que le correspondía a él. Debido a eso, él se retira de la batalla contra los troyanos, lo cual acaba haciendo que muera una de las personas más importante para el propio Aquiles. Esa muerte lo lleva a enfrentarse a Héctor, a quien acaba matando como venganza.
  • La Odisea: trata acerca del regreso de Odiseo a Ítaca, tierra en la cual gobernaba antes de la guerra de Troya. Durante su viaje por mar le ocurren muchas desgracias, algunas de ellas provocadas por sus propios actos. Al mismo tiempo, su esposa, Penélope, debe resistir a los pretendientes que quieren casarse con ella para quedarse con el poder en Ítaca.

Sófocles

A este tragediógrafo griego se le ubica en el siglo V a. C. De acuerdo con algunos críticos, es el autor que llevó el género de la tragedia a lo más alto que pudo estar, gracias a la armonía interna de sus obras.

El caso de Sófocles es interesante, pues son pocas las tragedias que conservamos de él al día de hoy. No obstante, cada una de ellas posee un valor literario e histórico inigualable.

En los textos de Sófocles hay mucha presencia de los temas que manejó Homero y de la guerra de Troya.

Por otro lado, sus personajes tienden a poseer una moralidad muy alta, sin perder los rasgos que los hacen humanos. También toma en cuenta la mitología, y da una especial importancia al destino.

Se calcula que este tragediógrafo llegó a componer más de 100 obras. Pero, como ya señalamos, se han perdido muchísimas. Contamos con solamente siete de ellas, entre las cuales debemos destacar tres:

  • Edipo rey: esta tragedia gira en torno al mito de Edipo, quien se casa con su madre y asesina a su padre. Lo hace de manera inconsciente, pero ya estaba predestinado a ello. Al descubrir la verdad se arranca los ojos, para luego abandonar la ciudad. En un todo, la obra refleja la imposibilidad de cambiar el destino.
  • Antígona: aquí la trama gira en torno a Antígona, que lucha contra el gobernante Creonte para que le permita enterrar a uno de sus hermanos. Este último es Polinices, a quien se le niegan los ritos fúnebres por ser considerado un traidor. Antígona es apresada más adelante y encerrada en una tumba dentro de una roca, donde acaba suicidándose.
  • Áyax: el protagonista de esta obra es Áyax, uno de los valientes aqueos que lucharon en la guerra de Troya. La historia parte de la furia que siente el personaje al descubrir que la armadura de Aquiles, que él deseaba para sí mismo, fue a parar a Odiseo. El personaje acaba quitándose la vida, ofendido por semejante traición.

Eurípides

Fue el tercero de los grandes tragediógrafos griegos, pese a no tener mucho éxito en vida. Nació en el 480 a. C. y murió en el 406. Algunos críticos consideran que representa la decadencia de la tragedia, mientras que otros lo ven como el que mejor se aleja de lo divino para retratar el factor humano.

Eurípides maneja personajes con una psicología mucho más realista.

No son héroes esplendorosos y perfectos, sino seres humanos muy complejos con muchas contradicciones y sentimientos oscuros. Sumado a ello, se atreve a tomarlos de las clases bajas (esclavos, pobres, etc.) y no solo de la alta sociedad (reyes, príncipes…).

Gracias a todo eso, este tragediógrafo logra plantear la vida cotidiana con una precisión incomparable. Incluso recurre a un lenguaje menos poético y más natural, a fin de que los diálogos parezcan una conversación normal.

Se debe destacar asimismo el tratamiento de Eurípides hacia el género femenino. Casi siempre se le acusa de odiar a las mujeres, puesto que estas suelen ser crueles y malévolas en sus obras. No obstante, muchas veces plantea personajes femeninos valerosos y de elevada moral.

El número estimado de obras compuestas por Eurípides es de 75. En cambio, las que sobrevivieron al paso del tiempo son apenas 17. A continuación comentaremos las más importantes en la literatura universal:

  • Medea: la historia de esta tragedia se enfoca en Medea, quien es la esposa del héroe Jasón. Este ha decidido abandonarla para casarse con la hija del rey Creonte, Glauce. Para Medea esa traición es algo que no puede quedar impune, así que elabora una cruel venganza que acaba costándoles la vida a Glauce, a Creonte y a los hijos de Medea con Jasón.
  • Las troyanas: el argumento de esta tragedia se centra en el destino de las troyanas luego de que Troya cae ante los griegos. Básicamente, todas ellas debían ser repartidas entre los vencedores. La obra refleja detalladamente la crueldad de los soldados hacia todos los habitantes de la ciudad, con quienes no tienen ninguna piedad. Se sabe que formaba parte de una tetralogía, pero las demás tragedias están incompletas.
  • Hércules furioso: se desarrolla en Tebas, la ciudad de Edipo. Allí Lico le arrebata el poder a Creonte, y seguidamente intenta matar a la familia de Hércules. El héroe llega a tiempo para evitarlo, aunque más adelante es enloquecido por orden de la diosa Hera; en ese mismo estado acaba matando a su esposa y a sus hijos. Cuando recupera su conciencia intenta suicidarse, pero lo detiene Teseo.

Esquilo

Fue cronológicamente el primero de los grandes tragediógrafos, dado que vivió entre el 525 y el 456 a. C. Además de su vida como escritor, estuvo presente en varias guerras importantes de su tiempo. Y tuvo la suerte de disfrutar una de las épocas más gloriosas de Atenas.

Para muchos expertos, Esquilo es quien funda realmente el género de la tragedia.

Ese reconocimiento se debe a que, entre otras cosas, incorporó un segundo personaje a la puesta en escena, lo que dio lugar al diálogo teatral. Antes de eso las obras se componían de un simple monólogo. La presencia de dos actores le permitió al autor manejar mejor a los diferentes protagonistas.

En cuanto a sus fuentes de inspiración, Esquilo recurre mucho a la mitología. Esta ve reflejada en casi todas sus obras, siempre de manera respetuosa. La acción dentro de sus tragedias es lenta, y el lenguaje es muy poético.

Esquilo fue un autor muy prolífico: parece que llegó a componer hasta 90 tragedias. Lamentablemente, disponemos únicamente de siete. Las que mayor repercusión han tenido son las cuatro siguientes:

  • La Orestíada: es una trilogía de tragedias cuyo argumento es el regreso del héroe Agamenón a su hogar. Allí es asesinado por su esposa, lo cual desatará la venganza de sus dos hijos. Uno de ellos, Orestes, es posteriormente perseguido por las Furias, unas criaturas mitológicas que persiguen a quienes cometen un cierto tipo de crímenes.
  • Prometeo encadenado: en esta obra se desarrolla la tortura de Prometeo, a quien Zeus decide castigar por haber ayudado a los seres humanos dándoles el fuego. El castigo consistía en encadenarlo a una roca y hacer que más adelante un buitre le comiese día a día el hígado. A pesar de todo, Prometeo se mantiene firme, sin arrepentirse de sus acciones.
  • Los siete contra Tebas: aquí nos topamos con una tragedia de tema bélico. En la historia, Tebas es atacada por siete guerreros que deben tomar el control de la ciudad debido a que el rey Eteocles se niega a ceder el gobierno a su hermano, Polinices —ambos, por cierto, hijos de Edipo—. Ante eso, el rey decide preparar a sus hombres para defender Tebas y enfrentarse él mismo contra Polinices.
  • Los persas: a diferencia de las otras tragedias de Esquilo, esta se enfoca en la historia y no en la mitología. Se ambienta en la batalla de Salamina, en la cual los griegos se enfrentaron contra los persas en el golfo Sarónico. Los persas acabaron perdiendo, y desde esa perspectiva se desarrolla la historia. Se sabe que esta obra formó parte de una tetralogía, pero las demás partes se han perdido.

Safo

De acuerdo con las investigaciones, Safo vivió entre el siglo VII y el VI a. C., y la mayoría de sus años los pasó en Lesbos. No se ha hallado mucha información sobre ella, de modo que en buena medida sigue siendo un gran misterio.

Independientemente de eso, la crítica literaria ha colocado a Safo en el más alto nivel de la poesía griega. Es también una de las fundadoras de la lírica, porque dio paso a lo subjetivo por encima de lo objetivo.

Para Safo el mundo interno era lo primordial.

Los elementos externos al cuerpo cumplen un rol secundario. Por esa razón, temas como la historia, la guerra y la política no le interesan. En contraste, el amor y la belleza le parecen la mejor fuente de inspiración.

El lenguaje utilizado por esta poetisa es bastante sencillo. No incluía adornos literarios innecesarios, sino que se limitaba a usar ese tipo de recursos de manera puntual. Igualmente, daba una gran importancia a la musicalidad, tal como se puede apreciar en el ritmo de sus poemas.

Más allá de todo el valor literario de Safo, la realidad es que la mayoría de su producción literaria permanece perdida. Nos han llegado fragmentos de poemas y algunas piezas poéticas un tanto más extensas. En todo caso, se presume que estaban dedicados a las mujeres con quienes compartía:

  • “Inmortal afrodita”: en este poema la autora se dirige a la diosa Afrodita, a quien solicita ayuda para resolver aparentemente un problema amoroso. Se sugiere además que ya en otras oportunidades la deidad ha ayudado a la voz del poema con los mismos asuntos. Afrodita la calma asegurándole que el amado o amada acabará siendo suyo.
  • “Cada vez que te miro”: este texto refleja una exaltación hacia una figura femenina, a la cual se compara con Helena y con Hermione. La voz asegura que es viable y aceptable comparar humanos con dioses, ya que la belleza que observa lo justifica. Hay asimismo un reflejo claro al final de que quiere estar junto a la figura.
  • “Que es igual a los dioses”: aquí la voz del poema refleja envidia hacia un hombre que acompaña a la figura a la cual está dirigido el texto. Lo compara con los dioses, quizás por la dicha de poder escuchar su risa. La voz poética se resigna al final, consciente de que el final de su felicidad debía llegar en algún momento.

Píndaro

Píndaro fue un poeta de la Antigua Grecia dedicado a la lírica. A diferencia de otros, pudo saborear el éxito en vida, y ello se mantuvo más allá de su muerte. Autores como Plutarco, por ejemplo, dedicaron varios estudios a sus textos.

De acuerdo con las investigaciones, Píndaro pertenecía a una familia aristocrática. Esa posición social le permitió tener acceso a una formación privilegiada. Gracias a ella pudo estudiar la poesía de sus antecesores y la de sus contemporáneos.

Fue de esa manera como logró dominar el ritmo y la musicalidad que luego se reflejarían en sus textos y que serían una característica primordial. Junto a ellos se evidencia igualmente un vocabulario muy amplio y una preferencia por el uso de los sustantivos.

Es posible que Píndaro fuese un escritor muy prolífico.

Por desgracia, a la fecha disponemos de tan solo unos fragmentos sueltos y 45 poemas categorizados como “odas triunfales”. Estos últimos se centraban en las victorias de los atletas de su tiempo. Tradicionalmente han sido agrupadas en cuatro libros:

  • Olímpicas
  • Ístmicas
  • Píticas
  • Nemeas

Todos ellos comparten un mismo propósito, que es ir exaltando el triunfo de varios personajes que vivieron en la época de Píndaro. Por ende, no existe un rasgo temático que nos permita hablar de ellos por separado (como hemos hecho con los demás autores.)

Aristófanes

Se trata del comediógrafo griego por excelencia, y posiblemente vivió entre el 450 y el 385 a. C. Fue una figura importante e influyente en su época, tal como lo demuestra el hecho de que Platón lo incluyese en El banquete.

Aristófanes era un fiel partidario de la mitología y de su papel como origen de toda la existencia.

Cualquier idea que escapase de los mitos ya establecidos le resultaba indigna. Eso explica el repudio que sentía hacia la figura de Sócrates, al cual consideraba como un simple mentiroso. En consecuencia, no desaprovechó la oportunidad de burlarse de él en sus textos.

El estilo de Aristófanes se caracteriza por estar lleno de sarcasmo y por utilizar un lenguaje que incluye muchos juegos. De igual manera, se destaca por fusionar lo lírico y lo cotidiano sin rechazar ninguno de los dos.

Es posible que este autor haya compuesto más de cuarenta piezas dramáticas, aunque solamente once se han logrado conservar completas. De ellas sobresalen tres:

  • Las nubes: es la obra más estudiada y conocida de Aristófanes. El argumento tiene como protagonista a Fidípides, que es enviado por su padre a educarse con Sócrates a fin de que lo ayude a resolver una deuda. A partir de ello, el comediógrafo plantea una serie de burlas hacia la figura de Sócrates y sus enseñanzas, con lo cual la comedia adquiere un tono de sátira y parodia.
  • Las asambleístas: esta comedia aborda el tema del género femenino y la política. En la historia, un grupo de mujeres se disfrazan de hombres y entran a la asamblea para lograr que les den a ellas el poder de toda Atenas. De ahí en más, establecen un sistema de gobierno que se asemeja mucho —de modo inconsciente, claro está—a lo que se entiende hoy por “socialismo”.
  • Lisístrata: en este texto Aristófanes plantea una huelga sexual propuesta por Lisístrata, la protagonista de la historia. Ella es quien pide a las demás mujeres que se abstengan de sostener relaciones con su pareja o amante, con la intención de que los laconios y los atenienses firmen la paz entre ellos. Este planteamiento ha sido alabado por algunas historiadoras y criticado por otras que lo ven como una burla hacia el sexo femenino.

Anacreonte

Está incluido entre los grandes poetas líricos de la Antigua Grecia, al igual que Safo. Vivió en el período que va del 563 al 478 a. C. Como es evidente, tuvo una vida bastante larga, lo que le permitió componer muchísimos textos.

La poesía de Anacreonte se ve influenciada por el placer sensorial.

Para el autor, los sentidos son el medio a través del cual el ser humano puede alcanzar el placer máximo. Idéntico valor daba a la vida, que le parecía algo digno de alba y de gozar. Así pues, desde su perspectiva las personas debían dedicar la mayor atención a ambas cosas.

La juventud y los amores libres también entraban dentro de las temáticas que interesaban a Anacreonte, lo que le causó problemas en más de una ocasión. Se le acusó de ser alguien inmoral que se enfocaba tan solo en lo superficial de la vida. Con todo, eso no arruinó su buena fama.

De Anacreonte nos han llegado más textos que de muchos de sus contemporáneos, la mayoría de ellos estrofas. El estilo que usa en su composición ha dado lugar a lo que se conoce como “estrofa anacreóntica”:

  • “De las mujeres”: en este poema Anacreonte despliega todas las virtudes que han recibido las criaturas de la naturaleza, incluyendo al hombre. Posteriormente las compara con los dones de las mujeres, y las deja a ellas por encima de todos los demás seres. En consecuencia, es un texto de exaltación hacia la figura femenina.
  • “De sí mismo”: aquí el tema central es la fugacidad de la vida. La voz poética declara que, en vista de que luego de la muerte quedan solamente los huesos, resulta más lógico y deseable disfrutar libremente, sin ningún cuidado excesivo. Esa visión hace de este uno de los textos que mejor ejemplifican el estilo de Anacreonte.
  • “La fiesta”: el tema de este poema, como bien lo sugiere su nombre, se relaciona con la festividad. La voz invita a celebrar con danza y mucha música, y lo plantea tanto para los jóvenes como para los ancianos. Además de ello, se hace mención a algunas divinidades, como el dios Eros.

Hesíodo

Hesíodo fue un poeta griego que vivió en el siglo VIII a. C. Por lo tanto, fue contemporáneo de Homero, aunque los críticos señalan muchas diferencias entre los dos.

Una de ellas es que Hesíodo no buscaba exaltar ningún elemento.

Dicho de otra forma, para Hesíodo lo principal no era alabar a los dioses ni a los héroes, sino enseñar. Su objetivo central era la transmisión de la cultura griega y de sus valores.

A Hesíodo se le han atribuido erróneamente muchas obras, pero en la actualidad ya se ha podido aclarar cuáles son suyas. Se le considera un autor vital de la Antigua Grecia porque logró establecer las bases de la mitología y la genealogía de los dioses.

De acuerdo con los expertos, Hesíodo se dedicó principalmente a componer poemas épicos. Dos de ellos han pasado a la historia como referentes indiscutibles de la literatura antigua:

  • La Teogonía: es el texto más importante de Hesíodo. En ella el poeta describe con mucho detalle el origen del universo a través de los dioses griegos. Se trata de un intento por dar explicación a todas las etapas de la historia desde el comienzo hasta el momento en que vive el autor. Por ende, servía como un repaso histórico para el lector griego de la época.
  • Los trabajos y los días: esta obra aborda el tema del trabajo, que plantea como el destino natural de todo ser humano. Hesíodo plantea que solo quienes trabajan son poseedores del bien y que los holgazanes son detestados por los dioses. Paralelamente a todo eso, algunos estudios arrojan que hay posibles datos autobiográficos insertados en el texto por el propio escritor.

Virgilio

Fue un poeta romano que vivió aproximadamente entre el 70 y el 19 a. C. Se le considera un autor tan importante como Homero, del cual tomó mucha inspiración. Una muestra de su influencia se nota en que Dante lo incluyó en su Divina Comedia.

Virgilio contaba con una formación erudita muy destacada, gracias a que estuvo en varias escuelas de la época. En paralelo, poseía un buen conocimiento sobre la agricultura y la vida en el campo, cosa que refleja en algunas de sus obras.

Los textos de Virgilio supusieron el inicio de una edad dorada para la literatura romana. El estilo, la sintaxis, la métrica y muchos otros elementos lingüísticos se convirtieron en un manual de estilo para escribir en latín.

Debido a ello, las obras no tardaron en convertirse en una materia obligatoria dentro de las escuelas de Roma. Entre todas ellas debemos mencionar las tres más representativas:

  • Las Bucólicas: se trata de una obra poética compuesta por diez églogas. Si bien cada una representa un episodio propio, todas giran en torno al mundo pastoril. Una égloga, específicamente la cuarta, adquirió una especial importancia en la Edad Media, pues contiene una profecía que los cristianos tomaron como un anuncio de la venida de Jesús.
  • Las Geórgicas: este texto, también poético, está dividido en cuatro libros y tiene como temática central las labores agrícolas. El autor las plantea con una precisión muy rigurosa, a la vez que exalta la agricultura en sí. Hay también alusiones a otros temas, mas se quedan en segundo plano.
  • La Eneida: es, sin dudas, la obra cumbre de todas las que compuso Virgilio. Narra la historia de Eneas, un troyano que sobrevive a la guerra de Troya y se marcha a cumplir el destino para el cual ha sido llamado. La elaboración de este texto tenía un fin político claro, y era justificar el gobierno de Augusto. Pese a ello, ha sido tan influyente como los poemas homéricos.

Horacio

El poeta Horacio vivió en la misma época que Virgilio, ya que nació en el 65 a. C. y murió en el 8 a. C. De hecho, llegó a entablar una amistad con él que le permitió obtener la protección y financiación de figuras importantes de ese entonces, como Mecenas y el emperador Augusto.

Horacio estuvo durante un tiempo bajo la tutela de Bruto, y formó parte de su ejército.

Ahora bien, al darse cuenta de que la vida militar no iba bien con él, volvió a Roma. Ya allí y con el apoyo conseguido a través de Virgilio, logró dedicarse más a la literatura, centrándose en la poesía.

Los textos poéticos de Horacio son agrupados en varios tipos o subgéneros según su tono y contenido. El más conocido de ellos son las sátiras. Pero fuera cual fuera el subgénero, la formalidad que el poeta demuestra en la construcción de los versos es muestra de la más alta expresividad del latín.

Junto a la poesía podemos encontrar algunos textos más cercanos a los ensayos literarios en los que reflexiona sobre varios temas; uno de ellos es la escritura literaria. En todo caso, estas son las obras más famosas:

  • Odas: esta obra poética está compuesta por cuatro libros. En ellos Horacio refleja un gran conocimiento de la poesía griega al ser capaz de igualar las estructuras usadas en ella. Cada libro va de un tema diferente; así, por ejemplo, el primero se enfoca en la fantasía y la juventud. Sin embargo, todos reflejan un mismo ideal filosófico.
  • Sátiras: este texto agrupa muchos poemas que utilizan una misma forma, el hexámetro dactílico. El contenido varía bastante, ya que incluye temas como la felicidad, las consecuencias del deseo, entre otros. El carácter de cada poema es satírico (como bien podríamos deducir). La crítica antigua no dio tanto valor a esta obra, pero desde hace unas décadas los expertos han intentado darle el lugar que se merece.
  • Arte poética: se trata de una especie de modelo ejemplar sobre cómo se debe proceder a la hora de hacer literatura. Los contemporáneos de Horacio criticaron esta pieza por considerarla desordenada, aunque a largo plazo estableció muchos principios de la crítica literaria antigua y moderna.

Plauto

Es uno de los más reconocidos comediógrafos romanos. Vivió entre el 251 y el 184 a. C. No hay demasiada información sobre su vida, mas se piensa que pudo haberse dedicado al teatro y a la representación teatral desde la juventud.

Plauto toma mucha inspiración de los comediógrafos griegos, como por ejemplo Menandro.

De esa forma, es fácil hallar coincidencias estructurales entre las obras del romano y las de sus antecesores. Sin embargo, su producción literaria no se detiene en una simple imitación, sino que reformula el estilo griego y lo adecúa la cultura romana.

Los textos de Plauto retratan muchas situaciones convencionales, a menudo protagonizadas por personajes de clase baja. A la par, supo aprovechar todas las capacidades expresivas del latín, por lo cual se le toma como un digno ejemplo de la más alta cúspide de dicho idioma.

Originalmente, a Plauto se le atribuyeron muchas más comedias de las que realmente compuso. Se sabe con absoluta certeza que compuso 21. Por desgracia, algunas se encuentran incompletas:

  • La comedia de la olla: conocida también como Aulularia, se centra principalmente en el viejo Euclión, un avaro que un día consigue una olla llena de oro. Este hecho lo vuelve paranoico y comienza a vigilarla para impedir que alguien se la robe. A la vez, se desarrolla una segunda trama protagonizada por Licónides, un hombre que ha abusado y embarazado a la hija de Euclión.
  • Anfitrión: el argumento de esta obra es que Júpiter (Zeus) se enamora de la esposa del soldado Anfitrión y decide hacerse pasar por él para acostarse con ella. El regreso de Anfitrión genera un sinnúmero de malos entendidos que son los que aportan la gracia a la historia. La mujer acaba embarazada y da a luz a los gemelos Ificles y Hércules.
  • La soga del pescador: esta comedia ha recibido múltiples nombres a través de la historia. Sea como sea, su argumento gira alrededor de un hombre que quiere prostituir a dos jóvenes. Las chicas logran salvarse de ello gracias a que la nave en la que viajan acaba naufragando, y también a que varios personajes deciden defenderlas contra el sujeto.

Séneca

Se calcula que este tragediógrafo romano nació en la ciudad de Córdoba alrededor del año 4. a. C. Más que solo un escritor, fue un filósofo muy importante dentro de Roma que pertenecía a la escuela estoica, cuyo principio era el dominio de las pasiones carnales.

Asimismo, Séneca se relacionó bastante con la política de su tiempo, lo que en más de una ocasión le generó problemas. Muchos de ellos y también su vida cotidiana tuvieron gran influencia en los textos que compuso.

Las tragedias de este autor contienen varios principios ideológicos que son el resultado de sus reflexiones filosóficas. Un ejemplo es la muerte; mientras que otros escritores la planteaban como un suceso desastroso e indeseado, para él representaba una forma de escape.

En las obras que compuso Séneca aparecen muchos temas y mitos que ya habían sido tratados por los griegos. Sin embargo, el escritor romano les añade su propia visión, que es más explícita y oscura:

  • Fedra: se centra en la historia de Fedra, la esposa del héroe griego Teseo. Ella se enamora del hijo de él, Hipólito, y ese deseo suyo es lo que acaba desencadenando todos los hechos. El más funesto es la muerte de Hipólito, que es ocasionada por su propio padre. La obra contiene un tono muy violento y más salvaje que el de otras tragedias que también trataron este mito.
  • Edipo: aquí Séneca vuelve a plantear la historia de Edipo siguiendo los mismos eventos que Sófocles. Sin embargo, esta versión contiene una violencia mayor. A la vez, el protagonista muestra un carácter mucho más atormentado; no es tan valiente y solemne como en el texto de Sófocles. Esta tragedia tuvo una especial influencia en el teatro isabelino (la época de Shakespeare).

Ovidio

Se encuentra entre los autores latinos de mayor trascendencia histórica. Nació en el 43 a. C. y murió aproximadamente en el 17 d. C. Se dedicó principalmente a la poesía, género en el que logró igualarse a sus antecesores, entre ellos el mismísimo Virgilio.

Ovidio disfrutó de una excelente formación política e incluso llegó a tener participación en ese mundo. Más adelante se olvidó de ello para centrarse en su producción literaria, con la gran ventaja de haber heredado una fortuna familiar que le permitía sostenerse.

La poesía de Ovidio se vio influenciada por su contexto, muy distinto al de los poetas anteriores.

Para cuando él escribe Roma se encuentra en un momento de paz. Las guerras civiles que hubo años antes eran tan solo un recuerdo. Ese factor dio lugar a una poesía más centrada en la erudición y el helenismo (adopción de la cultura griega).

Los textos de Ovidio se hallan clasificados en dos etapas, una en su juventud y la otra en su madurez. Lógicamente, entre la primera y la segunda hubo una notable mejoría técnica, además de un cambio en la temática manejada:

  • Arte de amar: esta obra pertenece a la primera etapa, y es para algunos la verdadera obra maestra de Ovidio. Se trata de un poema dividido en varios libros en los cuales se brindan consejos acerca de cómo conseguir el amor de alguien. La obra fue exitosa, pero le generó muchos problemas al poeta, dado que atentaba contra la moral establecida en Roma.
  • Remedios de amor: compuesto en la primera etapa, en este poema el amor vuelve a ser protagónico. Sin embargo, Ovidio no tiene un objetivo tan sexualizado como en el Arte de amar, sino que establece una especie de guía para saber cómo actuar ante cualquier problema amoroso y evitar, de esa forma, una desgracia —como el suicidio—.
  • Las metamorfosis: este poema, compuesto por 15 libros, pertenece a la segunda etapa. La precisión y la destreza que refleja Ovidio en él ha hecho que sea considerado su mejor texto por la mayoría de la crítica. El tema central de la obra es la mitología griega. Se retratan tanto los dioses en sí mismos como los eventos más trascendentales de la historia mitológica; aparecen también algunos héroes y personajes importantes.

Ejemplos de literatura antigua

La mejor forma de aprenderse bien esta corriente es con ejemplos que ilustren lo que hemos estado viendo. Por ese motivo, hemos juntado en este apartado unas cuantas citas de todas las obras que mencionamos anteriormente.

Ninguna de las citas es completa, o sea, se trata de fragmentos de los textos. Pero con ellos será suficiente para que puedas apreciar cada obra.

Homero, La Ilíada (traducción de Laura Mestre Hevia)

Canto ¡oh Musa! de Aquiles, hijo de Peleo, la cólera funesta que causó infinitos males a los griegos; que precipitó a los infiernos las almas valerosas de muchos héroes, y los hizo servir de pasto a los perros y a todas las aves de rapiña –así se cumplió la voluntad de Júpiter– desde que, por primera vez, separó una disputa al hijo de Atreo, jefe de los griegos y al divino Aquiles.

Homero, La Odisea (traducción de Miguel Temprano García)

Háblame, ¡oh, Musa!, de ese ingenioso héroe que viajó de aquí para allá después de saquear la famosa ciudad de Troya. Visitó muchas ciudades y numerosas fueron las naciones cuyos usos y costumbres conoció; además, sufrió mucho en el mar mientras procuraba salvar la vida y conducir a sus hombres sanos y salvos de vuelta a casa; pero, por más que se esforzó, no pudo salvarlos, pues perecieron por su propia locura al comer las vacas de Helios, el Hijo de las Alturas, que impidió su regreso.

Virgilio, La Eneida (traducción de E. de Ochoa)

DESPUÉS que plugo a los dioses derruir el imperio de Asia y abrumar a la raza de Príamo con una desgracia inmerecida; luego que cayó la soberbia Ilión y toda Troya, la ciudad de Neptuno, quedó reducida a humeantes pavesas, decidímonos, por los agüeros de los dioses a buscar diversos destierros y regiones desiertas, a cuyo fin construimos una armada en el pueblo de Antandro, al pie de los montes del frigio Ida, sin saber a dónde nos llevarán los hados, dónde nos será dado establecernos.

Virgilio, Las Bucólicas (traducción de Tomás de la Ascensión Recio García y Arturo Soler Ruiz)

Mas para ti, ¡oh niño!, la tierra sin cultivo alguno derramará en primicias como ofrendas las hiedras trepadoras por doquier con bácara y las colocasias mezcladas con el riente acanto. Las cabrillas, de su grado, tornarán a casa con las ubres retesadas y de los corpulentos leones no estarán miedosos los rebaños; tu misma cuna derramará en tu honor delicadas flores. Perecerá la serpiente y también perecerán las falaces hierbas venenosas; doquiera ha de nacer el oriental amomo.

Virgilio, Las Geórgicas (traducción de Tomás de la Ascensión Recio García y Arturo Soler Ruiz)

Hasta aquí, del cultivo de los campos y de las constelaciones del cielo; ahora a ti te cantaré, oh Baco, y contigo también, los brotes tiernos de los bosques y el retoño del olivo, que crece lentamente. Ven aquí, tú, oh padre Leneo (que en este libro todo está lleno de tus dones, en tu honor, cargado de pámpanos de otoño, florece el huerto, la vendimia espuma hasta los bordes las rebosantes cubas)…

Sófocles, Edipo rey (traducción de Luis Gil)

EDIPO.— De momento, puesto que estoy incluido como ciudadano entre los ciudadanos, con posterioridad a los hechos, a todos vosotros, los hijos de Cadmo, proclamo lo siguiente: A cualquiera de vosotros que sepa a manos de quién pereció Layo, hijo de Lábdaco, le ordeno que me lo declare todo. Y si tiene miedo, que quite de sí la inculpación, pues no le sucederá nada enojoso, y se irá sin daño de esta tierra.

Sófocles, Antígona (traducción de Luis Gil)

ANTÍGONA.— No fue Zeus quien dio ese bando, ni la Justicia que comparte su morada con los dioses infernales definió semejantes leyes entre los hombres. Ni tampoco creía yo que tuvieran tal fuerza tus pregones como para poder transgredir, siendo mortal, las leyes no escritas y firmes de los dioses. Pues su vigencia no viene de ayer ni de hoy, sino de siempre, y nadie sabe desde cuándo aparecieron. De su incumplimiento no iba yo, por temor al capricho de hombre alguno, a recibir castigo entre los dioses.

Sófocles, Áyax (traducción de José Alemany y Bolufer)

ÁYAX.— El homicida hierro está muy bien para cortar, y no podría estarlo mejor aunque uno tuviera tiempo para pensar en ello. Regalo es de Héctor, el hombre más aborrecido por mí de todos los enemigos, y el que más odio me inspiraba al verle. Clavado está en la enemiga tierra de Troya, recién afilado con la piedra que aguza el hierro. Y yo lo he hincado bien disponiéndolo del modo que más me conviene para morir pronto. Así, todo lo tengo bien preparado.

Séneca, Fedra (traducción de Jesús Luque Moreno)

FEDRA.— Lo que me estás recordando sé que es verdad, nodriza, pero mi loca pasión me fuerza a seguir el peor camino. Va mi alma al precipicio a sabiendas e intenta volver atrás ambicionando en vano unos sanos propósitos.

Igual que, cuando un navegante intenta hacer avanzar contra corriente a su cargada barca, se hace inútil el esfuerzo y, vencida, la popa es arrastrada a merced de las rápidas aguas.

Séneca, Edipo (traducción de Jesús Luque Moreno)

EDIPO.— Mi alma da vueltas a sus preocupaciones e insiste en sus temores. Los de arriba y los de abajo afirman que la muerte de Layo ha sido un crimen mío, mas, por el contrario, mi alma, inocente, que se conoce a sí misma mejor que los dioses, lo niega.

Vuelve a mi memoria entre borrosos recuerdos que cayó a golpes de mi bastón y fue enviado a Dite uno que se me cruzó en el camino; fue cuando a mí, en plena juventud, un viejo me iba a atropellar primero, arrogante con su carro…

Hesíodo, La Teogonía (traducción de A. Pérez Jiménez)

Así dijeron las hijas bienhabladas del poderoso Zeus. Y me dieron un cetro después de cortar una admirable r a m a de florido laurel. Infundiéronme voz divina para celebrar el futuro y el pasado y me encargaron alabar con himnos la estirpe de los felices Sempiternos y cantarles siempre a ellas mismas al principio y al final. Mas, ¿a qué me detengo con esto en torno a la encina o la roca?

Hesíodo, Los trabajos y los días (traducción de Antonio González Laso)

¡Oh Musas de Pieria, que obráis con los cantos la gloria,

venid y contadnos de Zeus, dando himnos al Padre!

Son por él los mortales oscuros, por él son ilustres,

nombrados o anónimos, gracias a Zeus prepotente.

Fácilmente da fuerzas y fácil al fuerte derrumba,

fácilmente confunde al soberbio y exalta al humilde,

fácilmente endereza al injusto y extingue al ufano,

Zeus, que truena en los cielos y altísimos lares habita.

Oye, mira y escucha: Justicia encamine tus normas,

¡oh Tú! Mientras, yo contaré unas verdades a Perses.

Aristófanes, Las nubes (traducción de Luis Gil Fernández)

SOCRATES.— Venid ya, veneradísimas Nubes, para hacerle una demostración a éste, ya estéis sentadas en las sagradas cumbres del Olimpo batidas por la nieve, ya formando un coro sacro con las Ninfas en los jardines de vuestro padre Océano, ya en la desembocadura del Nilo saquéis agua con vuestras áureas jarras, ya estéis en la laguna Meótide o en la nevada atalaya del Mimante, escuchadme y aceptad el sacrificio, complacidas con los sagrados ritos.

Aristófanes, Lisístrata (traducción de Luis M. Macía Aparicio)

LISÍSTRATA.— ¿Cómo que bien, desdichado, si no podíamos ni aconsejaros cuando decidíais mal? Pero cuando os hemos oído ya decir abiertamente en la calle: «No hay hombres en este país», a lo que respondía otro «claro que no, por Zeus», hemos decidido unirnos todas las mujeres y salvar juntas a la Hélade, ¿pues de qué servía seguir esperando? Así pues, si vosotros queréis devolvernos a nosotras que decimos cosas útiles la misma atención y el silencio que manteníamos nosotras, aún conseguiremos enderezaros.

Aristófanes, Las asambleístas (traducción de Federico Baraibar y Zumarraga)

PRAXÁGORA.— Eso es lo difícil, y, sin embargo, no hay más remedio que alzar las manos, descubriendo el brazo hasta el hombro. Vamos levantáos las túnicas y poneos pronto los zapatos, como habéis visto que lo hacen nuestros maridos cuando salen para dirigirse a la Asamblea. En cuanto os hayáis calzado perfectamente, sujetaos las barbas; después de atadas éstas con todo esmero, envolveos en los mantos sustraídos a vuestros esposos, y marchad…

Esquilo, Los persas (traducción de Bernardo Perea Morales)

REINA.— Sin duda ninguna, tú has sido el primero que ha dado valor al signo divino que encierra mi sueño y ha sido su intérprete con ánimo amigo para mi hijo y para mi casa. ¡Que todo acabe bien! Todo lo haré, conforme deseas, en honor de los dioses y de mis amigos que están bajo tierra, tan pronto volvamos al palacio. Pero quiero enterarme bien, amigos míos; ¿en qué lugar de la tierra dicen que Atenas está situada?

Esquilo, Los siete contra Tebas (traducción de Bernardo Perea Morales)

ETEOCLES.— ¡Oh Zeus, Tierra, dioses protectores de nuestra ciudad, y Maldición, Erinis muy poderosa por ser de mi padre, no arranquéis de raíz, destruida por el enemigo, a una ciudad griega [que habla igual lengua, y sus casas dotadas de hogar]; antes al contrario, no permitáis que esta tierra libre y ciudad de Cadmo sea sometida con el yugo de la esclavitud. Sed nuestra fuerza. Creo que estoy diciendo algo que os afecta igual que a nosotros, pues una ciudad con prosperidad honra a las deidades.

Esquilo, “Agamenón” (libro: La Orestíada [traducción de Bernardo Perea Morales])

CLITEMESTRA.— Voy a apresurarme con la mayor celeridad a recibir en su regreso a mi marido, merecedor de mi respeto, pues, para una esposa ¿qué luz más dulce de ver que ésa: abrirle la puerta al marido, cuando regresa de una campaña porque un dios lo salvó? Anúnciale esto a mi esposo: que venga lo más pronto que le sea posible, que el pueblo lo ama, que, cuando llegue, encontrará en su palacio una esposa fiel, tal cual la dejó, un perro guardián de su casa, leal con él y hostil con los que mal lo quieren…

Esquilo, Prometeo encadenado (traducción de Bernardo Perea Morales)

PROMETEO.— ¿Pues no eres un niño e, incluso, aún más inocente que un niño, si estas esperando enterarte de algo por mí?

No existe tortura ni recurso alguno con el que Zeus pueda obligarme a descubrir eso antes que me quiten estas oprobiosas cadenas. Ante esto, ¡que precipite sobre mí la llama que reduce a cenizas, que todo el universo confunda y trastorne entre una tempestad de blancas alas de nieve y truenos subterráneos!

Eurípides, Hércules furioso (traducción de José Luis Calvo Martínez)

HERACLES.— ¡Ay de mí! ¿Qué me importa la vida cuando soy el asesino de mis queridos hijos? ¿No iré a saltar desde una roca escarpada o a arrojar la espada contra mi vientre para vengar en mí la muerte de mis hijos? ¿O quemaré mis carnes con el fuego para apartar de mi vida el deshonor que me aguarda? (Ve acercarse a Teseo por la izquierda con un grupo de seguidores). Mas he aquí que se acerca Teseo, pariente y amigo mío, estorbando mis proyectos de muerte.

Eurípides, Las troyanas (traducción de José Luis Calvo Martínez)

ANDRÓMACA.— Amadísimo hijo, oh hijo amado en exceso, vas a morir a manos de nuestros enemigos dejando en el desconsuelo a tu madre. Te va a matar la nobleza de tu padre. Ella fue salvación de muchos, mas a ti te llega a deshora su excelencia.

¡Oh lecho mío y malhadadas nupcias por las que vine un día al palacio de Héctor! No traía intención de parir a mi hijo para víctima de los dánaos, sino para soberano de la fecunda Asia.

Eurípides, Medea (traducción de José Luis Calvo Martínez)

MEDEA.— Podría extenderme mucho respondiendo a tus palabras, si el padre Zeus no supiera los beneficios que recibiste de mí y el pago que tú me diste. Tú no debías, después de haber deshonrado mi lecho, llevar una vida agradable, riéndote de mí; ni la princesa, ni tampoco el que te procuró el matrimonio, Creonte, debían haberme expulsado impunemente de esta tierra. Y ahora, si te place, llámame leona y Escila que habita el suelo tirrénico. A tu corazón, como debía, he devuelto el golpe.

Plauto, La soga del pescador (traducción de Mercedes González-Haba)

PALESTRA.— Cómo tú quieras. ¡Oh, Venus nutricia!, las dos te suplicamos de rodillas, abrazadas llorosas a tu altar, que nos acojas bajo tu protección y nos defiendas; toma venganza de esos malvados que no han respetado tu templo y permítenos, benigna ocupar este tu altar: hemos sido purificadas las dos esta noche por obra del dios Neptuno, te rogamos que seas indulgente y no nos tomes a mal si hay algo que consideres no estar en el debido grado de pureza.

Plauto, Anfitrión (traducción de Mercedes González-Haba)

MERCURIO.— ¡Qué bien me ha salido la cosa! He conseguido largar de la puerta al mayor impedimento para que mi padre pudiera continuar en los brazos de Alcmena sin riesgo alguno. Cuando el otro encuentre a su amo Anfitrión, le contará que el esclavo Sosia le ha impedido entrar en casa; Anfitrión pensará naturalmente que le está contando mentiras y no creerá que ha venido aquí como él le había ordenado…

Plauto, La comedia de la olla (traducción de Mercedes González-Haba)

EUCLIÓN.— ¡Mira cómo rezonga para sus adentros, la maldita! Los ojos te voy a sacar, malvada, para que no puedas andar espiando lo que hago. Retírate más, un poco más, un —¡eh!, para ahí—. Te juro que si te mueves de ahí ni un dedo ni una uña o si vuelves la cara para acá antes de que yo te lo ordene, en la horca vas a acabar, a ver si así aprendes. No he visto en mi vida una vieja más mala que ésta.

Safo, “Inmortal Afrodita” (traducción de Manuel Fernández Galiano)

Inmortal Afrodita, la florida,

artera hija de Zeus, te lo suplico,

no atormenten mi espíritu, señora,

penas ni angustias,

 

mas ven aquí, como también antaño

unciste tu áureo carro y de la casa

de tu padre saliste al escuchar

mi voz lejana;

 

llevábante unos ágiles gorriones

hacia la negra tierra desde el cielo

y el veloz movimiento de sus alas

pronto te trajo…

Safo, “Cada vez que te miro” (traducción de Manuel Fernández Galiano)

(Los corchetes en este poema de Safo indican los segmentos que el traductor ha tenido que reconstruir para que se entienda el texto).

[Cada vez que] te miro [cara a cara]

[me parece que en nada] comparable

[eres] a Hermione y a Hélena la rubia,

[si es permitido]

 

[equiparar a] humanos [con los dioses],

[no me parece impropio] el igualarte;

sábelo bien, tu [corazón lo guarde];

todas mis penas

 

[pueda olvidar; no vea ya] la orilla

[del Aqueronte, que el rocío baña],

[mas la pradera en que] la entera noche

[juntas cantemos].

Safo, “Que es igual a los dioses” (traducción de Manuel Fernández Galiano)

Que es igual a los dioses me parece

el hombre que a tu vera está sentado

y tu hablar dulce y risa silenciosa

oye de cerca;

 

ello hace que en mi pecho el corazón

se pare; porque, al verte solamente

un momento, la voz no me obedece

y se me traba

 

en silencio la lengua y un sutil

ardor corre debajo de mi piel,

no ven mis ojos, mis oídos zumban

y un sudor frío…

Ovidio, Las metamorfosis (traducción de José Carlos Fernández Corte y Josefa Cantó Llorca)

Antes de que existiesen el mar y la tierra, y el cielo que todo lo cubre, la faz de la naturaleza era uniforme en todo el universo; llamaban a esto caos, una masa sin forma y sin elaborar, nada más que un peso inerte y un montón de simientes discordantes de elementos no bien ensamblados. Ningún Titán proporcionaba aún luz al mundo, ni Febe, al crecer, rehacía sus cuernos, ni la Tierra estaba suspendida en el aire que la rodea…

Ovidio, Arte de amar (traducción de Vicente Cristóbal López)

Lo primero de todo, tú que por primera vez vienes como soldado a revestirte con armas nuevas, procura descubrir lo que deseas amar. El paso siguiente es conquistar a la joven que te ha gustado; y en tercer lugar, conseguir que el amor dure por largo tiempo. Éste es mi plan: éste es el campo que mi carro dejará señalado a su paso, ésta es la meta que deben tocar mis ruedas en su loca carrera.

Ovidio, Remedios de amor (traducción de Vicente Cristóbal López)

Acudid a mis consejos, jóvenes frustrados, a quienes vuestro amor os ha desilusionado por entero. Aprended a curaros de quien aprendisteis a amar: una misma mano os herirá y os dará el auxilio. La tierra produce al mismo tiempo hierbas salutíferas y venenosas, y la rosa está muchas veces a la vera de la ortiga. La lanza del Pelio que otrora había causado una herida al enemigo hijo de Hércules, llevó también curación a esa herida. Pero todo lo que se diga a los varones, considerad, mujeres, que se os ha dicho también a vosotras…

Anacreonte, “De sí mismo” (traductor desconocido)

Sobre los verdes mirtos recostado

quiero brindar, y sobre tiernos lotos,

y que al Amor, al cuello

con una cinta el palio recogido,

escancie el vino en mi profunda copa.

 

La breve vida pasa dando vueltas

cual la rueda de un carro,

y cuando se deshagan nuestros huesos

yaceremos en polvo convertidos.

 

¡Para qué entonces derramar ungüentos

sobre la tierra helada? ¿De qué sirve

libar sobre la tierra que nos cubra?…

Anacreonte, “La fiesta” (traductor desconocido)

Apuremos los vasos

ciñéndonos las sienes

de coronas de rosas.

Una gentil doncella

de blancos pies ligeros

danzará sobre flores

al compás de la lira

(…),

y un hermoso mancebo

de cabellos de oro

la cítara armoniosa

tañerá, mientras dulce

brotará de sus labios

una canción de amores.

Anacreonte, “De las mujeres” (traductor desconocido)

Naturaleza, a los feroces toros

dio temible defensa con sus astas,

cascos a los caballos,

rápidos pies a las veloces liebres,

a los leones dientes poderosos,

el volar a las aves,

el nadar a los peces

y a los hombres la fuerza de sus miembros.

¿Tal vez a la mujer dejó olvidada?

Horacio, Odas (“Libro I” [traducción de José Luis Moralejo])

Oirá que los ciudadanos han afilado unos aceros con los que mejor perecieran los terribles persas, oirá hablar de guerras una juventud escasa por los vicios de sus padres. ¿A qué dios ha de invocar el pueblo por la suerte de su imperio claudicante? ¿Con qué ruegos han de importunar las vírgenes sagradas a una Vesta que apenas ya escucha sus cánticos? ¿A quién encomendará Júpiter la expiación de este delito?

Horacio, Sátiras (“Libro I” [traducción de José Luis Moralejo])

Sin embargo, no es poca la gente que llevada por una engañosa ambición dice: «Nada es bastante; pues tanto tú tienes, tanto tú vales». ¿Qué vas a hacerle? Dile que sea infeliz, pues lo hace a su gusto. Es igual que aquel ateniense sórdido y rico, del que cuentan que despreciaba los comentarios del pueblo de esta manera: «El pueblo me silba, pero yo en mi casa me aplaudo cuando contemplo los cuartos que tengo en el arca».

Horacio, Arte poética (traducción de José Luis Moralejo)

Te expresarás de manera excelente si una combinación ingeniosa convierte en nueva alguna palabra sabida. Si es necesario mostrar las cosas oscuras por medio de símbolos nuevos y crear palabras que no oyeron los fajados Cetegos, habrá y se dará licencia para usarlas con la debida cautela. Además, las nuevas palabras y las recién acuñadas tendrán crédito si dimanan de fuente griega, parcamente vertidas.

Píndaro, “Olímpica I” (Olímpicas [traducción de Alfonso Ortega])

Lo mejor, de un lado, es el agua y, de otro, el oro —cual encendido fuego

en la noche— puja sobre toda riqueza que al hombre engrandece.

Pero si atléticas lides celebrar

deseas, corazón mío,

no busques más cálido que el sol

otro astro brillando en el día por el desierto éter,

ni ensalzar podríamos competición mejor que la de Olimpia.

Desde allí el himno multiafamado se trenza

en las almas de los sabios, para que canten

al hijo de Crono los que llegan al opulento

y venturoso hogar de Hierón…

Píndaro, “Pítica IV” (Píticas [traducción de Alfonso Ortega])

Hoy es menester te presentes en casa de un hombre querido,

del rey de Cirene, la de buenos caballos,

para que, con Arcesilao que un festejo celebra,

¡Musa!, de los himnos el viento propicio acrecientes

que se debe a los hijos de Leto y a Delfos,

donde antaño, cabe las áureas águilas de Zeus sentada

—no estando lejos Apolo—, la sacerdotisa

vaticinó de Bato, colonizador

de la fructífera Libia, que dejando ya la isla

sagrada fundaría una ciudad por sus carros afamada

en la cima de un blanco collado,

Píndaro, “Ístmica V” (Ístmicas [traducción de Alfonso Ortega])

¡Madre de Helios, la de múltiples nombres, Teya!,

por ti estiman poderoso los hombres

el oro, más fuerte que todas las cosas.

Y también los barcos

rivalizando en la mar, y a los carros los caballos uncidos,

por tu honor, oh Señora, son dignos de asombro

en los raudos, vertiginosos certámenes.

Píndaro, “Nemea III” (Nemeas [traducción de Alfonso Ortega])

¡Oh augusta Musa, madre nuestra, yo te suplico,

en el sacro mes de Nemea ven a la hospitalaria

isla doria de Egina! Pues allí, cabe el agua

del Asopo, aguardan arquitectos de dulcisonantes

cortejos festivos, los jóvenes, que añoran tu voz.

Siente sed cada cosa por algo diverso,

mas el triunfo atlético ama sobre todo el canto,

el más favorable acompañante de coronas y hazañas.

Ejercicios de literatura antigua

Para concluir con el tema vamos a pasar a los ejercicios. Todos parten de lo que te hemos ido enseñando más arriba.

Cada ejercicio plantea un enunciado incompleto. Deberás rellenar la casilla en blanco eligiendo alguna de las tres opciones que te damos. Al terminar revisa la sección “Respuestas” para que compruebes los resultados.

N.ºEjerciciosOpciones
1Al comienzo la literatura fue transmitida por vía ___________. Si bien suena contradictorio, la explicación es muy simple: en la Antigüedad la industria del libro no se había desarrollado aún.a)digital, b)textual, c)oral
2Por consenso general, se ha establecido que _____________ es la obra literaria más antigua que se ha conocido. Sin embargo, su trascendencia no ha sido tan notable como los textos fundacionales de la literatura universal de Occidente.a)“Áyax”, b)“La epopeya de Gilgamesh”, c)“La Eneida”
3En las obras literarias de la Antigüedad ______________ estaba presente en todas las acciones de los personajes. Era un factor del que no podían escapar, y la mayoría de las veces implicaba fatalidad.a)la voluntad, b)el destino, c)la alegría
4Para los griegos y los romanos, ____________ era considerada una actividad totalmente necesaria. En consecuencia, los autores hacían uso de ella para construir los argumentos de sus textos.a)la reproducción, b)la paz, c)la guerra
5____________ es una comedia griega que trata acerca del filósofo Sócrates. En la historia se realiza una serie de burlas hacia él y hacia sus ideas, las cuales el autor desaprobaba por completo.a)“Edipo rey”, b)“Las nubes”, c)“Las Bucólicas”
6La gran diferencia entre Homero y _________ es que este último nunca buscó la exaltación de las divinidades ni de los héroes. Para él la mitología debía ser conocida porque así los griegos estaban al tanto de su propia cultura.a)Hesíodo, b)Virgilio, c)Anacreonte
7Uno de los rasgos más característicos en las tragedias de ___________ es su perspectiva sobre la muerte. Para él simbolizaba un escape al alcance de cualquier ser humano; no compartía la visión negativa que la sociedad tenía sobre dicho tema.a)Sófocles, b)Séneca, c)Esquilo
8La literatura antigua poseía una finalidad ___________. Se buscaba que a través de las obras los ciudadanos adquiriesen un buen conocimiento de la cultura y los valores de su sociedad.a)didáctica, b)propagandística, c)lúdica
9Entre todos los poetas líricos griegos, _____________ fue el único que dedicó su producción a exaltar a los atletas cuando conseguían la victoria. Por tanto, puede decirse que sus poemas eran en realidad un encargo, al margen de su gran valor literario.a)Píndaro, b)Anacreonte, c)Safo
10El argumento de _________ se centra en el destino de las mujeres una vez concluida la guerra de Troya. Cada una de ellas es asignada a uno de los héroes y deben marcharse con él.a)“La comedia de la olla”, b)“Medea”, c)“Las troyanas”
11El punto de partida de la literatura antigua es el siglo _____ a. C. Se ha fijado este punto en el tiempo porque, de acuerdo con los estudios, fue entonces cuando apareció “La Ilíada”, el primer gran texto literario de Occidente.a)VIII, b)VII, c)VI
12Algunos críticos consideran que ___________ representa la decadencia de la tragedia griega. Sin embargo, otros lo toman como el tragediógrafo que mejor supo retratar el carácter humano sin incluir alabanzas ni idealizaciones.a)Esquilo, b)Sófocles, c)Eurípides
13A los autores antiguos les interesaba el origen ______________. Dado el contexto, no contaban con conocimientos científicos para descubrirlo, así que optaban por utilizar la mitología.a)de su país, b)del ser humano, c)de la religión
14Los romanos, más que innovar en la literatura, se centraron en ___________ lo que habían hecho los griegos. Por ende, muchos de los géneros y las formas literarias usadas siguieron siendo las mismas.a)perfeccionar, b)cuestionar, c)reformular
15El lenguaje ___________ se refiere al uso de múltiples figuras literarias con el fin de embellecer o adornar un mensaje. Esta forma de usar la lengua era muy recurrente en la literatura antigua, y de allí pasó a ser un modelo que se mantuvo en muchas otras corrientes literarias.a)vulgar, b)literario, c)culto
16La crítica literaria ha señalado que el máximo valor de Esquilo es que añadió un ____________ personaje a la tragedia. Esta incorporación supuso el abandono del monólogo, que hasta entonces era una regla en el género, para utilizar el diálogo.a)tercer, b)cuarto, c)segundo
17__________ es un poema épico que trata sobre el héroe Odiseo, quien intenta regresar a su casa tras haber caído Troya. En un principio el viaje iba a ser calmado, pero algunas decisiones del protagonista acaban retrasando su llegada.a)“La Ilíada”, b)“La Eneida”, c)“La Odisea”
18El drama de “Antígona” comienza por el hecho de que el rey de Tebas, Creonte, no le permite sepultar a su _________, a quien acusan de cometer actos de traición en contra de la ciudad.a)madre, b)hermano, c)padre
19____________ es un poema épico del autor romano Virgilio que se centra en el mundo y los oficios agrícolas. Más que ser solamente un texto literario, es también un manual de agricultura con información muy precisa. Y válida.a)“Las Geórgicas”, b)“Las Bucólicas”, c)“Las metamorfosis”
20El texto __________, de Horacio, es un tratado en el que su autor aborda el asunto de la composición literaria. Dada su antigüedad y repercusión, se considera un antecesor de la teoría literaria actual.a)“Arte poética”, b)“Sátiras”, c)“Odas”

Respuestas

N.ºEjercicios
1Al comienzo la literatura fue transmitida por vía oral. Si bien suena contradictorio, la explicación es muy simple: en la Antigüedad la industria del libro no se había desarrollado aún.
2Por consenso general, se ha establecido que “La epopeya de Gilgamesh” es la obra literaria más antigua que se ha conocido. Sin embargo, su trascendencia no ha sido tan notable como los textos fundacionales de la literatura universal de Occidente.
3En las obras literarias de la Antigüedad, el destino estaba presente en todas las acciones de los personajes. Era un factor del que no podían escapar, y la mayoría de las veces implicaba fatalidad.
4Para los griegos y los romanos, la guerra era considerada una actividad totalmente necesaria. En consecuencia, los autores hacían uso de ella para construir los argumentos de sus textos.
5“Las nubes” es una comedia griega que trata acerca del filósofo Sócrates. En la historia se realiza una serie de burlas hacia él y hacia sus ideas, las cuales el autor desaprobaba por completo.
6La gran diferencia entre Homero y Hesíodo es que este último nunca buscó la exaltación de las divinidades ni de los héroes. Para él la mitología debía ser conocida porque así los griegos estaban al tanto de su propia cultura.
7Uno de los rasgos más característicos en las tragedias de Séneca es su perspectiva sobre la muerte. Para él simbolizaba un escape al alcance de cualquier ser humano; no compartía la visión negativa que la sociedad tenía sobre dicho tema.
8La literatura antigua poseía una finalidad didáctica. Se buscaba que a través de las obras los ciudadanos adquiriesen un buen conocimiento de la cultura y los valores de su sociedad.
9Entre todos los poetas líricos griegos, Píndaro fue el único que dedicó su producción a exaltar a los atletas cuando conseguían la victoria. Por tanto, puede decirse que sus poemas eran en realidad un encargo, al margen de su gran valor literario.
10El argumento de “Las troyanas” se centra en el destino de las mujeres una vez concluida la guerra de Troya. Cada una de ellas es asignada a uno de los héroes y deben marcharse con él.
11El punto de partida de la literatura antigua es el siglo VIII a. C. Se ha fijado este punto en el tiempo porque, de acuerdo con los estudios, fue entonces cuando apareció “La Ilíada”, el primer gran texto literario de Occidente.
12Algunos críticos consideran que Eurípides representa la decadencia de la tragedia griega. Sin embargo, otros lo toman como el tragediógrafo que mejor supo retratar el carácter humano sin incluir alabanzas ni idealizaciones.
13A los autores antiguos les interesaba el origen del ser humano. Dado el contexto, no contaban con conocimientos científicos para descubrirlo, así que optaban por utilizar la mitología.
14Los romanos, más que innovar en la literatura, se centraron en perfeccionar lo que habían hecho los griegos. Por ende, muchos de los géneros y las formas literarias usadas siguieron siendo las mismas.
15El lenguaje literario se refiere al uso de múltiples figuras literarias con el fin de embellecer o adornar un mensaje. Esta forma de usar la lengua era muy recurrente en la literatura antigua, y de allí pasó a ser un modelo que se mantuvo en muchas otras corrientes literarias.
16La crítica literaria ha señalado que el máximo valor de Esquilo es que añadió un segundo personaje a la tragedia. Esta incorporación supuso el abandono del monólogo, que hasta entonces era una regla en el género, para utilizar el diálogo.
17“La Odisea” es un poema épico que trata sobre el héroe Odiseo, quien intenta regresar a su casa tras haber caído Troya. En un principio el viaje iba a ser calmado, pero algunas decisiones del protagonista acaban retrasando su llegada.
18El drama de “Antígona” comienza por el hecho de que el rey de Tebas, Creonte, no le permite sepultar a su hermano, a quien acusan de cometer actos de traición en contra de la ciudad.
19“Las Geórgicas” es un poema épico del autor romano Virgilio que se centra en el mundo y los oficios agrícolas. Más que ser solamente un texto literario, es también un manual de agricultura con información muy precisa. Y válida.
20El texto “Arte poética”, de Horacio, es un tratado en el que su autor aborda el asunto de la composición literaria. Dada su antigüedad y repercusión, se considera un antecesor de la teoría literaria actual.

Así termina esta clase. Ahora eres todo un experto en literatura antigua. Pero si te queda alguna duda, ¡recuerda que siempre puedes volver a leer el post!

 

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